Con el objetivo de repudiar la actitud que tuvieron agentes de la Policía Bonaerense en San Isidro al echar a una mamá que estaba amamantando a su bebé en una plaza pública, advirtiéndole de manera falaz que estaba prohibido, se realizará esta tarde en varias provincias del país una “teteada masiva” o “pique-tetazo” en simultáneo. Rosario se sumará a esta propuesta, y el lugar elegido para congregarse será el Monumento Nacional a la Bandera, donde a partir de las 15 se invita a las mujeres a reunirse para dar el pecho a sus hijos en la vía pública.
Bajo la premisa de que “amamantar es un derecho, tanto de los niños como de las propias mamás”, el colectivo Mujeres en Tribu, una de las organizaciones convocantes, invita a movilizarse en reclamo por lo ocurrido con Constanza Santos y, además, para demostrar que se puede dar la teta en público y no existe ley que prohiba eso.
“Es muy importante dejar bien en claro que no existe ninguna ley que prohíba amamantar en público. Sería una locura porque es algo natural y fisiológico. No existe ninguna ley que prohíba hacerlo en ningún lado”, señaló María Petraccaro, una de las referentes del colectivo, en diálogo previo con El Ciudadano.
Petraccaro se refirió además a la “hipocresía” de la sociedad en relación con las licencias por maternidad, que en ningún lugar alcanzan los seis meses, cuando desde el Estado “se impulsa el sostenimiento de la lactancia y se siguen los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud que dice que hay dar la teta de manera exclusiva hasta los seis meses y continuar hasta los dos años”.
Prohibido prohibir
El hecho que trascendió públicamente ocurrió el pasado martes por la tarde cuando Constanza, una joven de 22 años, madre de un bebé de nueve meses, salió del Banco Nación y se cruzó a una plazoleta en San Isidro para darle de comer a su hijo Dante sentada en la base de un mástil. Allí notó que había varios policías mirándola, se acercaron dos agentes mujeres, le pidieron los documentos de ambos y una de ellas le dijo que estaba prohibido amamantar en lugares públicos. Cuando ella le preguntó si la estaban cargando, una de las policías la agarró del brazo para que se levantara y se fuera. Todo esto, con el bebé llorando.
“Ellas seguían prepotentes. Yo seguía intentando darle de comer. La gente se empezó a acercar. La más joven me agarra del brazo y me dice «te vas a tener que retirar o es resistencia a la autoridad». Fue todo muy violento de entrada. Le dije «yo me voy, pero esto no lo escuché en mi vida»”, contó la chica.
Ante la insistencia de las dos mujeres policías, la joven acudió a los oficiales que observaban la escena a pocos metros. “Ellos miraban atentos y después se reían, había como seis, siempre están parados ahí. Cuando les fui a pedir los nombres me decían que no. Yo estaba con el bebé llorando, renervioso, porque le corté la teta y se puso peor. Si decía algo por ahí me llevaban, así que me fui”, concluyó.
