Rosario, jueves 29 de octubre de 2026
Search
Rosario, jueves 29 de octubre de 2026

Se cumplen 6 años de la ordenanza de Basura Cero

El Taller Ecologista participó recientemente de una serie de actividades realizadas en la Universidad de California, en Irvine, y en la ciudad de San Francisco. Allí pudimos conocer más sobre los avances en los programa de Basura Cero en esta zona y profundizar en los debates que se están dando sobre los impactos del cambio climático en la salud.

El Taller Ecologista participó recientemente de una serie de actividades realizadas en la Universidad de California, en Irvine, y en la ciudad de San Francisco. Allí pudimos conocer más sobre los avances en los programa de Basura Cero en esta zona y profundizar en los debates que se están dando sobre los impactos del cambio climático en la salud.

También, tuvimos ocasión de conocer investigaciones muy recientes sobre la potencialidad del compostaje de residuos como estrategia de mitigación del cambio climático.

Un estudio interdisciplinario presentado hace unos años afirma que el cambio climático es la mayor amenaza global para la salud en el siglo XXI; asimismo, señala que los efectos sobre la salud exacerbarán las inequidades en el mundo.

Las amenazas

Entre las amenazas analizadas se encuentran la expansión de enfermedades transmitidas por vectores, eventos climáticos extremos, inseguridad alimentaria y escasez de agua.

Mitigar el cambio climático no depende sólo de estrategias o acuerdos globales. Las ciudades pueden y deben tener políticas activas de mitigación y adaptación. Por ejemplo, un programa de Basura Cero, que maximice la cantidad de residuos que se reciclan y compostan, tiene un enorme potencial para mitigar el cambio climático.

Recientemente, en California se han hecho nuevos estudios que refuerzan este argumento: se demostró que la aplicación de compost incrementa notablemente la cantidad de carbono que el suelo toma del aire y almacena. Esto significa que la producción y aplicación de compost a partir de los residuos orgánicos puede ser una potente estrategia para combatir el cambio climático.

Ejemplos exitosos

En el área de la bahía de San Francisco, existen algunos de los programas de Basura Cero más exitosos del mundo. Parte de su éxito se basa en dos cuestiones. En primer lugar, no hay contenedores en las calles, sino que los habitantes separan y guardan los residuos en viviendas, edificios y comercios hasta el día de la recolección, que en general es una vez por semana. Esto propicia una mayor responsabilidad por los residuos que cada uno produce y permite una mejor separación. En segundo lugar, no sólo se recuperan los materiales secos reciclables como papeles y plásticos, sino también los residuos orgánicos, cada fracción separada en origen.

En nuestra ciudad, Rosario, tenemos una ordenanza de Basura Cero aprobada en noviembre de 2008 que establece que a la fecha, el municipio debería haber reducido en al menos un 25 por ciento los residuos dispuestos en rellenos sanitarios. Sin embargo no sólo eso no ocurrió, sino que cada día se envía un 20 por ciento más de basura al relleno de Ricardone.

Contenedores y separación

Y lo que ocurre acá es exactamente al revés de lo que contábamos: hay unos 10 mil contenedores en las calles, hay muy poca separación de residuos (un 0,5 por ciento respecto de lo que se entierra), y ningún programa en marcha para separar en origen los materiales orgánicos.

Todo parece indicar que este modelo de gestión no funciona. No para los desafíos que enfrentamos en este siglo. Quizás sea hora de revisarlo críticamente, a la luz de nuevos paradigmas y de los aprendizajes que podemos tomar de otros lugares del mundo.

Discutiendo, por ejemplo, cómo integrar a los miles de recuperadores informales que hoy son la principal fuerza de reciclaje. Y cómo reconfigurar el sistema para jerarquizar realmente la separación y recuperación de residuos. La ciudad tiene un gran potencial para estar en la primera línea de la lucha contra el cambio climático, por basura cero, trabajando con la gente y con los recuperadores de residuos.