El Juzgado Correccional N°3 de San Nicolás, a cargo de la magistrada Luciana Díaz Bancalari, dictó la sentencia que homologa un acuerdo de procedimiento abreviado y condena a Mónica Beatriz Santo a la pena única de cuatro años y un mes de prisión de efectivo cumplimiento.
La imputada, de 43 años y oriunda de la localidad misionera de Apóstoles aunque radicada desde hace años en territorio nicoleño, acumuló cargos por los delitos de robo (cuatro hechos), defraudación por el uso de tarjetas de crédito y débito, y amenazas. La resolución judicial engloba además una condena dictada el año pasado bajo la misma modalidad alternativa por ilícitos de características similares.
El modus operandi
De acuerdo con la investigación, la acusada contactaba a sus eventuales víctimas a través de diversas vías, se ganaba su confianza y pactaba encuentros presenciales. Durante las citas, les colocaba estupefacientes en las bebidas para provocarles pérdidas de conocimiento.
Con los damnificados bajo los efectos de las sustancias y sin poder recordar lo sucedido, Santo les robaba pertenencias de valor, dinero en efectivo e incluso los extorsionaba aprovechándose de su estado de vulnerabilidad.
Antecedentes y causas paralelas
El historial delictivo de la «viuda negra» —detenida en diciembre pasado— incluye una sentencia anterior a dos años de prisión en suspenso dictada en 2017, sumada a otra condena emitida en junio de 2024 por dos hechos de robo, defraudación, tentativa de extorsión y hurto tramitada en la UFI N°15.
Desde la fiscalía y los tribunales señalaron que una importante cantidad de personas afectadas optó por no formalizar las denuncias debido al temor o la exposición, pese a que la operatoria delictiva afectó a numerosas víctimas de la región.
