Un sombrío episodio alteró la tranquilidad de la Copa del Mundo 2026 este sábado en Tijuana. Las fuerzas de seguridad locales descubrieron los restos de una persona en el baúl de un vehículo utilitario que se encontraba estacionado a muy poca distancia de las instalaciones donde realiza sus prácticas el seleccionado nacional de Irán. El rodado llevaba varias jornadas estacionado de manera sospechosa en las inmediaciones del Estadio Caliente, búnker deportivo del equipo de Medio Oriente.
El hallazgo se produjo en una camioneta marca Toyota de color gris con chapas patentes del estado de California, Estados Unidos. El coche estaba ubicado en el playón de un centro de compras contiguo al recinto deportivo.
La intervención policial se desencadenó tras los reiterados llamados de los residentes y trabajadores del sector, quienes reportaron emanaciones nauseabundas que provenían del coche. Al abrir la unidad, los especialistas de la policía científica, provistos de trajes sanitarios, constataron la presencia de restos humanos con claras huellas de criminalidad y cubiertos por bolsas plásticas de consorcio.
Los reportes preliminares de los peritos del Ministerio Público indican que el automotor llevaba estacionado un mínimo de 72 horas. La requisa judicial comenzó pocos instantes después de que el combinado iraní diera por finalizada su sesión matutina de entrenamiento para regresar a su búnker de concentración.
Si bien el suceso encendió las alarmas debido a la proximidad con la delegación asiática, voceros oficiales del gobierno mexicano y autoridades de la FIFA confirmaron que los esquemas de protección para los planteles siguen funcionando con normalidad. Asimismo, aclararon que de momento no se hallaron elementos que conecten este homicidio con la cita mundialista.
Cabe destacar que Irán montó su base en suelo de México para evitar pisar los Estados Unidos, como consecuencia de las recurrentes tensiones diplomáticas en su región. A pesar de que la administración de Donald Trump propuso una tregua diplomática mientras se juegue el certamen, las autoridades de Teherán prefirieron resguardar a sus deportistas y esperar acuerdos gubernamentales más sólidos antes de cruzar la frontera.
Por esta razón, cada movimiento de la delegación persa entre su alojamiento y las canchas de entrenamiento se ejecuta bajo un estricto blindaje táctico que incluye custodia de la Guardia Nacional y blindados del ejército mexicano.
El estreno deportivo de la escuadra iraní está programado para este lunes 15 de junio ante Nueva Zelanda en la sede de Los Ángeles, por la jornada inicial del Grupo G. Su fixture continuará el 21 de junio frente a Bélgica y cerrará la ronda clasificatoria contra Egipto el día 26 en la ciudad de Seattle.
Este marco de tensión se encuadra en los cuestionamientos que el presidente norteamericano había vertido tiempo atrás. En marzo pasado, Trump catalogó como «inadecuada» la asistencia de Irán a la competencia tripartita que llevan adelante EE. UU., México y Canadá, lo que generó un fuerte contrapunto con la postura de hermandad e integración que busca proyectar la FIFA.