Rosario debió salir al rescate de su propio sistema de salud ante el desfinanciamiento y la falta de respuestas del gobierno nacional. En una conferencia de prensa realizada en la Farmacia Central de la Municipalidad, la secretaria de Salud local, Soledad Rodríguez, confirmó que la ciudad tuvo que concretar una millonaria compra de medicamentos esenciales para evitar el desabastecimiento en los efectores públicos, producto de los «escasos envíos» de la administración central.
La funcionaria explicó que, si bien el municipio adquiere insumos de forma habitual para una red que asiste a unos 300.000 usuarios, los últimos meses forzaron una situación atípica y crítica debido al freno en las entregas del Plan Remediar, el programa nacional que históricamente garantizaba el acceso gratuito a medicamentos de atención primaria.
«No hay respuestas claras ni formales, pero lo que se ve es que el programa dejó de funcionar y se sigue enviando lo que les quedó de stock», lamentó Rodríguez, quien no descartó que para el mes de septiembre las entregas queden completamente en cero.
Una caída en picada
Las cifras expuestas por el área de Salud exponen un recorte drástico y sostenido en el ingreso de insumos a la ciudad:
Primer trimestre de 2025: El municipio recibió 700 botiquines del Remediar, con más de 50 líneas de productos esenciales cada uno.
Siguiente trimestre: La cifra cayó a 200 botiquines.
Mayo: Llegaron apenas 40 botiquines y con una variedad recortada a menos de 30 productos.
La falta de estos botiquines —que contienen tratamientos clave para la hipertensión, la diabetes, antitérmicos y elementos para nebulizar— obligó a la Intendencia a reaccionar. En la última licitación de junio, Rosario debió desembolsar 1.000 millones de pesos, lo que representa un incremento de 300 millones respecto a la compra anterior.
Sin embargo, el alivio financiero es corto: la partida recibida solo garantiza el abastecimiento por dos meses, lo que forzará al Palacio de los Leones a realizar otra erogación millonaria de las arcas locales en el mes de agosto.
El sector público, al límite por la crisis económica
El bache que deja Nación coincide con el peor escenario posible: un fuerte incremento en la cantidad de personas que vuelcan sus necesidades al sistema público de Rosario. Según los registros oficiales, la demanda en los efectores municipales saltó un 20 por ciento.
Rodríguez contextualizó este incremento ligándolo directamente a la crisis socioeconómica: «Aumenta la cantidad de gente que perdió su empleo formal y su cobertura de salud, y también la de otros que, aun conservando su obra social, hoy no pueden pagar los coseguros que les piden en el sector privado».