La información conocida en las últimas horas en la causa judicial pone sobre la lupa sobre el jefe de gabinete y también sobre la productora de su amigo, beneficiada con contratos en la TV Pública, y que terminó siendo la que pagó los pasajes de Adorni y su familia. Los antecedentes de los millones para el Mundial y los contratos por Dragon Ball en detrimento de contenidos nacionales.
El escándalo de Manuel Adorni sigue ascendiendo, y en las últimas horas puso su lupa sobre los negociados millonarios de la TV Pública (Canal 7, según el Gobierno), ese canal que supuestamente venían a «limpiar» y que hoy transita sus días con ratings por el piso, una baja de contenidos educativos, dinero despilfarrado y presencia creciente de la astrología y la limpieza energética en la grilla.
Hubo un tiempo cercano en que la TV Pública tenía presencia en las pantallas de las y los argentinos. «678» medía 4 puntos de rating, «Cocineros Argentinos» 1,5; el noticiero generaba contenido federal, Paka-Paka era referencia y un poco más atrás en el tiempo el fútbol depositó al canal como una referencia popular, que competía con Canal 9 y América. Hoy la señal pública tiene un promedio diario de 0,2 puntos. Más cerca de Net (que hace 0,13) que del 9 (que registra 1,21).
En el medio, el vaciamiento (en nombre de una supuesta limpieza moral de contenidos) vino de la mano de millones que le costaron al Estado. Para eso hay que remitirse a las últimas novedades relacionadas al jefe de gabinete, Manuel Adorni, ex titular de Comunicación y Medios, que tuvo a su cargo toda la primera etapa de la TV Pública de La Libertad Avanza.
En las últimas horas se conoció, por la causa judicial, que el vuelo de ida a Punta del Este fue pagado por la productora Imhouse SA, vinculada a Marcelo Grandio. El pago se realizó a la empresa Alpha Centauri mediante una transferencia de $6.984.180.
Grandio había dicho que cada uno pagó su parte del vuelo, por un valor total de 4.400 dólares. A moneda oficial terminó saliendo un millón de pesos más de lo declarado por el amigo de Adorni.
El fiscal pidió declaraciones testimoniales, registros del vuelo y controles aduaneros, mientras el juez Ariel Lijo ordenó recolectar imágenes del aeropuerto y rastrear el origen del dinero utilizado. “Pagó con su plata, no con plata del Estado. Lo pagó él con plata del Estado –relató balbuceante Grandio en una de sus entrevistas horas después de conocerse el video en exclusiva por Tiempo–, me lo pagó a mí y tengo el recibo del recibo. Yo le pagué a la compañía”.
Y acotó: “No es la primera vez que viajamos juntos con Manuel. Este viaje lo hicimos todos juntos, lo acompañé en la ida, yo estaba en Buenos Aires y vivo en Uruguay y voy y vengo para hacer el programa, él pagó sus pasajes. Cada uno pagó su parte. Él pagó sus 4 pasajes y pagó 3.600 dólares y yo pagué 800 dólares porque era mi parte. Es como tomarte un taxi a Provincia, que la vuelta la paga otro. Los otros 3.600 dólares los pagaron los que vinieron de vuelta”.
Finalmente, entonces, se supo que no lo pagó Adorni el viaje privado, sino la productora de Grandio, su amigo, que casualmente pasó a tener un programa en la TV Pública libertaria con escasos antecedentes, como un programa en Canal Metro y haber sido panelista de programas deportivos.
El 18 de junio de 2024, cuando aún era vocero presidencial, Adorni informó que también pasaría a estar a cargo de los medios públicos. “Télam, contenidos y medios públicos pasan a depender de Comunicación, área de la cual soy responsable”, sostuvo ese día. Dos meses después, el 25 de septiembre de 2024, el portal de la TV Pública publicó una nota en la que anunció el inicio del programa conducido por Grandio.
El periodista fue criticado por tener trabajos en medios públicos a partir de su amistad con Adorni. «Empecé a trabajar en la TV Pública cuando Manuel era vocero. Me llamaron para hacer un trabajo de entrevistas. Trabajé casi gratis, ahora no sé si sigo, me están sacando las ganas de seguir, no estoy acostumbrado a estas cosas, no tengo relación con los políticos», intentó justificar su presencia al frente de un programa en el canal oficial.
En realidad no fue uno sino tres los programas de la productora (que maneja el hijo de Grandio) en la señal pública. Como relata un artículo de Clarín, Grandio arrancó con el programa Gritalo Mundial el 10 de febrero pasado en el canal de streaming de la TV Pública, compartiendo la conducción con Renzo Pantich, y tuvo ese día de invitado al legislador porteño Waldo Wolff (PRO).
Antes de Gritalo Mundial, Grandio fue contratado por la TV Pública con su primer programa, “Giros, en línea recta”, tres meses después de que los medios públicos pasaran a depender de Adorni. El primer envío fue el 27 de septiembre de 2024, nueve días después del ascenso de Adorni a secretario de Comunicación y Medios, quien fue “entrevistado” por su amigo en ese programa pocos días después, el 18 de octubre.
En septiembre de 2025 arrancó la segunda temporada de Giros. El tercer programa de la productora Imhouse en la TV Pública es «La Sala», que arrancó el 13 de octubre de 2025, pocos días antes de que su amigo Adorni asumiera como jefe de Gabinete del gobierno de Milei.
Lo que aún no informó la gestión de LLA es cuánto dinero le pagó el Estado a su productora para la realización de los programas.
Sin dar detalles, semanas atrás desde el Ejecutivo afirmaron que el Mundial finalmente lo va a transmitir la TV Pública y que los derechos de transmisión se obtuvieron a través de un acuerdo comercial, que supuestamente no implicará el uso de fondos provenientes de los impuestos. La consigna elegida para presentar la medida fue: «Para todos, sin usar la plata de todos».
Acá entra en escena otra figura: Aimé “Meme” Vázquez: ex funcionaria de Diego Santilli en la Ciudad de Buenos Aires y vinculada al sector privado (Magma Sinergia SRL), se convirtió en la «número dos» de Adorni. Un artículo de Perfil la definió como «una mujer que acumula decisiones y conexiones, con un suegro poderoso: Luis Betnaza, quien fue durante décadas el principal operador de Paolo Rocca en Techint«.
Trabajando en el GCBA, conoció a Luis Betnaza, el hijo del empresario homónimo, con el que se casó y fundó, el 21 de marzo de 2023, una consultora de comunicación, Magma Sinergia SRL, que siguió trabajando a pesar de su rol clave en el área de Gobierno.
Como explica el periodista Pablo Ibáñez, ella fue, entre otras cuestiones, la encargada de negociar el contrato «por el que el Estado pagará U$S 4 millones» para la trasmisión de diez partidos del Mundial en el canal estatal (que volverá a llamarse Canal 7) con Torneos, del Grupo Werthein (en Qatar fueron 8 millones por más partidos).
Aseguró: «Marcelo Grandío, el periodista deportivo que voló con la familia Adorni a Punta del Este el último carnaval, es el yerno del fallecido Luis Nofal, cuya familia controla el 35% de Torneos, empresa con la que Vázquez negoció los derechos de televisación del mundial. ¿Hay un nexo, además, de la empresa Alpha Centauri, dueña del avión que usó Adorni, con el grupo Techint? ¿Es Meme un enlace entre ambos mundos? Un puzzle de casualidades».
Hoy la postal se repite cada vez más en la TV Pública: presencia de astrólogos, pseudociencias, limpiezas energéticas. Como «el tarotista de las estrellas» con Andino; «La noche se abre con una energía mística» en La Noche es Nuestra; o el profesor Horacio Scarlato, «experto en fenómenos paranormales», invitado en Estamos en Una.
Aunque las irregularidades no ocurren solo en la TV Pública. En mayo del año pasado el Gobierno anunció la nueva programación de PakaPaka, prometiendo la «lucha contra el comunismo» y un Zamba “arreglado” y “con sorpresas”. Ya no se habló de «adoctrinamiento«, porque el gobierno no es peronista. Christian Stauffacher, trabajador y delegado del canal, comentó a Tiempo en ese momento que la primera bajada a la producción fue que estaba explícitamente prohibido tocar temas vinculados al género, a la diversidad sexual y al ambiente.
¿Qué es lo que sí pasó a tener el PakaPaka ‘libertario’? Producciones extranjeras en español neutro y otros contenidos polémicos, como la serie estadounidense de ultra derecha Tuttle Twins. También episodios de Dragon Ball Z.
La transformación ideológica que pasó de Zamba a Dragon Ball no salió gratis. De acuerdo a la documentación a la que pudo acceder Tiempo, el 30 de abril de 2025, el director de PakaPaka, Walter Gomez, solicitó la adquisición de los derechos no exclusivos de emisión de contenidos de Dragon Ball Z por 163 mil dólares más IVA.
Esa cifra es superior al presupuesto que la señal argentina infantil tuvo en 2023, que fue de 120 millones de pesos. Según Stauffacher, ese monto contribuyó al financiamiento de 45 estrenos nacionales, equivalentes a más de 160 horas de programación, en un trabajo realizado con más de 40 productoras. Ahora se pagó más, y solo por el dibujo extranjero, «con la tuya». El delegado resumió: “Con PakaPaka se había pasado de ver a las infancias como sujetos comerciales a pensarlas como sujetos de derechos”.
La potencia didáctica de la señal televisiva estatal fue una referencia en la región. Durante el kirchnerismo, sus contenidos se planificaban en articulación con la cartera educativa, acorde al artículo 102 de la Ley de Educación Nacional. Trabajaban con historiadores, especialistas de cada nivel –inicial, primario y secundario– y de cada área curricular en base a los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP).
“La primera ruptura de los canales fue durante el macrismo, al sacarlos de la órbita del Ministerio de Educación para pasarlos a la dirección de Hernán Lombardi. Ahora, con el gobierno de Javier Milei, la intervención de los medios es más grave porque no permite interacción con la cartera educativa, que haya mecanismos de supervisión y discutir las paritarias de los trabajadores. Hay una sola persona decidiendo la política de los medios educativos sin articular con otras áreas de gobierno”, describió en ese entonces a Tiempo Jésica Tritten, ex directora de Contenidos y Programación de Encuentro y ex directora general de Educ.ar. Esa persona era el vocero presidencial Manuel Adorni.
Una anciana viaja a Cuba en 1940 junto a sus dos nietos mellizos en una moto voladora. “Bienvenidos a mi bello país”, les dice. El cielo está despejado, las niñeces juegan en el parque y el paisaje es muy colorido. “¿Por qué dejarías este lugar? ¡Es tan hermoso!”, pregunta su nieta. Enseguida se trasladan al futuro y oscurece. Las casas destartaladas, la basura se acumula y el ambiente se tiñe de un manto lúgubre. “Lo que sucedió fue el gobierno cubano, cuando adoptaron políticas comunistas como pagar a todos por igual sin importar la habilidad”, lamenta la abuela.
El episodio será una constante crítica lineal y burda a las políticas socialistas. Continúa la abuela: “Frente a estas medidas, los innovadores se van, la competencia y el libre mercado se desmoronan. Ahora, en Cuba son todos iguales. Igual de pobres”.
El capítulo forma parte de la serie animada estadounidense Tuttle Twins, distribuida por Angel Studios, compañía ligada al activismo religioso conservador, que también se sumó a la señal pública. Es la misma productora que hizo la película Sonidos de libertad, basada en Tim Ballard, exagente del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos que se presenta como héroe en lucha contra la trata de personas, pero que tiene 23 denuncias por abuso sexual.
Tuttle Twins enseña sobre “libertad, economía y gobierno” con protagonistas como Milton Friedman e incluye episodios sobre “la inflación como monstruo”, las bitcoins y los “subsidios aterradores” con historias que buscan «inspirar» la responsabilidad personal. El individualismo. En un episodio, el personaje Albert Einstein hace una crítica acérrima a la escuela y universidades e invita a no asociar la educación solo con la institución escolar, en línea con las ideas educativas anarcocapitalistas de homeschooling o unschooling.
¿Cómo llegó el dibujo animado a PakaPaka? Connor Boyack, abogado mormón del Libertas Institute, publicó el libro Los Mellizos Tuttle y las Medallas al Mérito, en cuyas páginas defiende “la causa del mérito” ante “las ideas marxistas”. Allí aparece Milei diciendo «¡Afuera!».
Hubo retuit del presidente y ‘flechazo’. “Un par de meses más tarde del intercambio entre Boyack y Milei, el Estado Nacional pagó U$S 8000 por las dos primeras temporadas de Tuttle Twins. Son 12 capítulos de 25 minutos de pura propaganda anti estatal hecha en Utah. Una parte pagada por contribuyentes argentinos”, analizó en su momento Tomás Eliaschev, periodista especializado en animación.
Eliaschev resaltó que “el gobierno pasó de decir que había que cerrar todos los medios públicos a tratar de usarlos a su favor”. Mientras, el carácter federal y nacional de PakaPaka dejó su lugar a lo extranjero.
Fuente: Tiempo Argentino
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