Rosario, sábado 19 de septiembre de 2026
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Rosario, sábado 19 de septiembre de 2026

Día de los Derechos Políticos de las Mujeres: historia del voto y del Partido Peronista Femenino

Del derecho a elegir y ser elegidas al trabajo territorial en los locales partidarios: un repaso por la efeméride del 23 de septiembre y la historia de las militantes que se abrieron camino en la vida política de los argentinos y argentinas
Día de los Derechos Políticos de las Mujeres: historia del voto y del Partido Peronista Femenino

El 23 de septiembre se conmemora en Argentina el Día de los Derechos Políticos de las Mujeres porque en esa fecha en 1947 se promulgó la ley de voto femenino. En El Ciudadano repasamos la efeméride para contar también una experiencia transformadora en la vida pública y política de las mujeres argentinas: la organización del Partido Peronista Femenino, una organización masiva y única en la región.

En el país, el reclamo por la incorporación de mujeres a la vida política data de principios de siglo XX. Fueron militantes del Partido Socialista (PS), principalmente, quienes trabajaron activamente para poner en la escena pública este debate.

En 1911, un año antes de la Ley Sáenz Peña —que establecería el voto “universal”, secreto y obligatorio para hombres mayores de 18 años—, el diputado del PS Alfredo Palacios presentó la primera iniciativa en el Congreso. Sin embargo, no consiguió su tratamiento en el recinto, pero fue el primero de varios intentos que se darían desde entonces.

En febrero de 1946, Juan Domingo Perón se consagró como presidente de la Nación con el 56 por ciento de los votos. Ya entonces, durante la campaña política se conformaron centros cívicos femeninos que trabajaron en favor del candidato militar y ex secretario de Trabajo y Previsión, cartera desde la cual estableció una relación íntima con trabajadores de todos los sectores.

La ley 13.010 que estableció el derecho a las mujeres de votar y ser candidatas se promulgó el 23 de septiembre de 1947. El primer país latinoamericano en legislar en este sentido fue Ecuador en 1929, le siguieron Uruguay en 1932 y Brasil y Cuba en 1934.

En 1949, en el Luna Park, en la Asamblea Nacional Justicialista Perón, anunció que le encomendaba a Evita la tarea de organizar la rama femenina del partido.

Así fue que más de 1500 mujeres se reunieron para fundar el Partido Peronista Femenino. Evita eligió a 23 censistas que debieron ir a cada una de las provincias argentinas para iniciar la tarea de afiliación masiva de mujeres que ahora estaban en condiciones de participar de los comicios.

 

Las elegidas tenían perfiles diversos, eran profesionales, amas de casa, enfermeras, empleadas de comercio. A muchas, Evita ya las tenía fichadas de aquellos centros cívicos femeninos de la campaña presidencial de 46 y de la Fundación Eva Perón que dedicaba todo su trabajo a niñas, niños, mujeres y ancianos.

Hubo reglas: las designadas no debían ser de aquellas provincias ni tener vínculo con ningún gobernador ni familiar de ellos, “no quiero caudillos”, dicen que indicó Evita; los varones tenían prohibido el ingreso a los locales y no participaban de ninguna instancia de decisión, el partido era gestionado y conducido por mujeres. Llegó a haber más de tres mil unidades básicas en todo el país, fue la organización de mujeres más grande de la región.

Además de afiliar mujeres, el partido tenía como interés principal difundir la doctrina justicialista. Más allá de esto, los locales ofrecían diversas actividades: talleres y capacitaciones (de costura, de idiomas, de formación profesional), apoyo escolar para los hijos e hijas, consultas médicas.

Las censistas entregaban informes semanales y las militantes participaban también de las campañas de difusión, pintadas y pegatinas del peronismo. Fueron también capacitadas para la tarea de fiscalización de las elecciones de noviembre de 1951.

La participación electoral fue masiva: del total de las mujeres empadronadas el 98 por ciento asistió a las urnas, un número mayor al de los varones.

De febrero de 1946, las últimas elecciones sin participación de mujeres, a noviembre de 1951 el número de votantes que se sumaron fue más de 4 millones: la mayoría (más de 3,5 millones) fueron mujeres.

Fueron elegidas 23 diputadas nacionales y 6 senadoras. A nivel país, fueron 133 las mujeres votadas para ocupar bancas a nivel nacional, provincial y municipal. Fue el inicio del ingreso masivo de mujeres a la vida política. En poco tiempo pasaron a ser ellas también las que presidían comisiones y quienes presentaban sus propios proyectos de ley.

Hay algo que también marcó esa etapa: las mujeres que debían iniciar su carrera legislativa lo hicieron a la par del duelo por la enfermedad de Evita, que terminó con su vida el 26 de julio de 1952. Esa líder ejemplificadora se iba mientras sus militantes aprendían a moverse en el nuevo terreno en disputa: la política y las decisiones de la vida pública.

Hay dos referencias para ahondar en este tema: el libro “Eva y las mujeres. Historia de una irreverencia” de la historiadora Julia Rosemberg y el documental y libro “Las muchachas”, de la guionista y cineasta Alejandra Marino. El documental está disponible para ver de forma gratuita en YouTube.

En septiembre de 1955, con el golpe de Estado consumado, aquellas mujeres que habían organizado el Partido Peronista Femenino sufrieron la persecución en carne propia: fueron inmediatamente detenidas, padecieron allanamientos e interrogatorios ilegales y las que cayeron en prisión estuvieron detenidas varios meses o, en los peores casos, dos años, hasta el gobierno de Frondizi. Sin embargo, la proscripción del peronismo se extendió por 18 años y la persecución, terminada la dictadura de Aramburu, desde 1958, se institucionalizó con el Plan Conintes.