Rosario, sábado 19 de septiembre de 2026
Search
Rosario, sábado 19 de septiembre de 2026

Dolor y consternación en el pedido de justicia por Camila Vecchiarello, víctima de femicidio

La joven rosarina fue asesinada a puñaladas en San Juan y por el crimen está preso su esposo. La familia de la víctima fue acompañada en su reclamo por amigos, vecinos y allegados a la muchacha, que se hicieron presentes en la plaza 25 de Mayo
Dolor y consternación en el pedido de justicia por Camila Vecchiarello, víctima de femicidio

Familiares, amigos, vecinos y allegados a Camila Vecchiarello, la joven rosarina asesinada en San Juan y por cuyo femicidio está preso su esposo, Carlos riveros, se manifestaron en la tarde de este viernes en la plaza 25 de Mayo en pedido de justicia por el asesinato.

Elio Vecchiarello, hermano de la víctima, dijo a los medios: «Uno ve estas cosas por la tele, no lo podés creer, pero parece que nunca te llega y hoy golpeó la puerta de mi casa».

“Lamentablemente, hoy nos toca esto que no le deseamos a nadie. Junto con Cami se fue una parte del corazón de cada uno de estos presentes: ella era luz”, expresó.

De acuerdo con Elio, Riveros «ideó fríamente» el ataque femicida al reprobar el examen que lo excluyó de la Gendarmería, la fuerza a la que Camila también aspiraba a entrar: «No pudo ver que mi hermana sea brillante».

La conmoción reinaba entre los presentes en la plaza emblemática de la ciudad, donde un mes atrás se reclamó por cinco ataques femicidas cometidos en rosario entre julio y agosto.

El sueño de la joven enfermera rosarina de formar parte de la fuerza federal terminó en femicidio a mil kilómetros de su casa. Camila Agustina Vecchiarello, de 26 años, fue hallada asesinada a puñaladas en la vivienda que alquilaba en la localidad sanjuanina de Barreal, departamento Calingasta. Por el hecho fue imputado su esposo, Carlos Gonzalo Riveros (de 25), bajo la carátula de femicidio agravado por el vínculo.

La alarma la dieron las propias compañeras de Camila al notar su ausencia sin aviso en el escuadrón. Al acudir a la finca donde convivía con su pareja, la policía sanjuanina se encontró con una escena desgarradora: la joven yacía sin vida sobre la cama con múltiples heridas de arma blanca en el rostro, el cuello y signos de haberse defendido. A su lado, inconsciente y con heridas autoinfligidas, estaba Riveros.

Los peritajes forenses confirmaron no solo la saña del ataque, sino también que Camila estaba embarazada. En la vivienda, los investigadores secuestraron el arma blanca utilizada y una carta manuscrita por el sospechoso en la que les pide perdón a ambas familias.

«Se fue a buscar un futuro y nos la devuelven en un cajón», dijeron familiares de Camila, la aspirante a gendarme rosarina asesinada

Riveros, oriundo de Salta, también había viajado a San Juan para ingresar a la fuerza, aunque había sido dado de baja días antes del crimen.

La causa quedó en manos de la UFI Delitos Especiales de San Juan. En la audiencia de formalización, la Justicia dictó la prisión preventiva para el imputado mientras se completa la investigación penal preparatoria.

El femicidio conmocionó tanto a la comunidad sanjuanina como a sus allegados y colegas en Rosario, quienes la recordaron por su vocación de servicio y el entusiasmo con el que encaró su traslado al oeste argentino para cumplir su meta profesional.

Quinto ataque femicida en un mes en Rosario: continúa muy grave la joven acuchillada