El último debate entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, antes de la segunda vuelta presidencial en Brasil, tuvo fuertes cruces personales y referencias a la política argentina. Desde el modelo económico de Javier Milei hasta la gestión de Cristina Kirchner, el intercambio en los estudios de Globo incluyó cuestionamientos sobre la inflación, la pobreza y las medidas que cada candidato pretende impulsar.
Uno de los momentos más llamativos ocurrió durante el segundo bloque, cuando el actual presidente brasileño, que busca la reelección, comparó las propuestas de su adversario con las del mandatario argentino. Lula quiso saber si el senador también tenía previsto recurrir a una motosierra para recortar gastos y salarios, en alusión al símbolo que identifica al gobierno libertario.
El dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) acompañó su cuestionamiento con una referencia a la situación social de la Argentina. “En Argentina la pobreza llegó al 40%, el pueblo come carne de burro, y vos decís que querés un modelo igual al de Milei”, le planteó a su rival.
Flávio Bolsonaro respondió con una crítica a los gobiernos de izquierda argentinos y sostuvo que “en Argentina la izquierda gobernó durante 20 años y arruinó al país”.
La discusión sobre la economía volvió a colocar a la Argentina en el centro de la escena unos minutos después. Durante el segmento dedicado a los gastos, las deudas familiares y el incremento de los precios, Lula cuestionó a su contrincante por las propuestas vinculadas con la independencia del Banco Central.
El senador contestó con otra comparación y apuntó directamente contra la gestión de la exmandataria argentina. “El PT hizo lo mismo que Cristina Kirchner en la Argentina, que empezó a emitir moneda y generó inflación”, afirmó.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro también anticipó qué medidas tomaría si llega al gobierno. “Cuando llegue al gobierno voy a pagar una parte de la deuda para que la tasa siga cayendo y la gente pueda afrontar sus compras y la rueda siga girando en el mercado de Brasil”, expresó, en una propuesta que también remitió a las políticas económicas impulsadas por Milei.
Un insulto a Lula desató el cruce más caliente de la noche
La discusión económica dio paso a uno de los intercambios más tensos del encuentro, cuando Flávio Bolsonaro llamó “nueve dedos” al presidente brasileño. El comentario estuvo relacionado con una lesión que Lula sufrió cuando tenía 17 años, mientras trabajaba como tornero mecánico en una fábrica, y que le provocó la pérdida del meñique.
El senador utilizó esa referencia para cuestionar la política económica de su adversario. Durante la discusión sobre la inflación, le recriminó que lo que el mandatario le daba al pueblo “con una mano” se lo quitaba con “nueve dedos”.
La provocación generó una reacción inmediata del jefe de Estado, que pidió ejercer su derecho a responder. Visiblemente enojado, exigió que su contrincante se disculpara tanto con él como con los miles de trabajadores que sufrieron lesiones por la falta de seguridad laboral y la irresponsabilidad de sus empleadores.
Lula también cuestionó la trayectoria laboral del senador. Lo acusó de no haber trabajado nunca y puso en duda su primer empleo, en referencia a un cargo que ocupó en Brasilia dentro del gabinete de su padre, cuando Jair Bolsonaro era diputado y su hijo cursaba la carrera de Derecho en una universidad de Río de Janeiro.
“No voy a permitir que un miliciano me llame ‘nueve dedos’, alguien que nunca trabajó en la vida, que el primer empleo que tuvo es falso”, sentenció el mandatario.
Después de la respuesta de Lula, el candidato opositor terminó dando marcha atrás y pidió disculpas. “Disculpas, de verdad”, expresó, mientras acompañaba sus palabras con un gesto de perdón realizado con las manos.
El enfrentamiento se produjo en la recta final de la campaña presidencial brasileña, a solo dos días de la votación prevista para el domingo. En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, frente al 45% alcanzado por Lula, una diferencia que dejó a ambos candidatos frente a la definición electoral.
Fuente: Data Clave
