Rosario, domingo 28 de junio de 2026
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Rosario, domingo 28 de junio de 2026

El sueño americano, una pesadilla: Anahí Rubin desnuda la crisis de Estados Unidos entre deportaciones, inflación y el fantasma de una guerra mundial

La periodista, psicóloga y documentalista rosarina, corresponsal en Nueva York desde hace más de dos décadas, analiza el segundo mandato de Trump, la vida insostenible de la clase trabajadora, el auge de un nuevo socialismo y la mirada de los norteamericanos sobre el experimento libertario de Javier Milei
El sueño americano, una pesadilla: Anahí Rubin desnuda la crisis de Estados Unidos entre deportaciones, inflación y el fantasma de una guerra mundial

Nacida en el barrio rosarino de Echesortu, Anahí Rubin es psicóloga egresada de la Universidad Nacional de Rosario en plena dictadura militar, periodista y documentalista. Es hija de Bernardo “Bolito” Rubin, uno de los fundadores del legendario conjunto Los Trovadores del Norte. Su vida dio un giro inesperado en 1994, cuando viajó a Nueva York por un año para trabajar en una clínica psiquiátrica y nunca regresó. Desde entonces se ha convertido en corresponsal de distintos medios y en una observadora privilegiada de la realidad estadounidense, con una mirada que fusiona su formación en psicología con su oficio de documentalista. Ha realizado seis trabajos documentales, entre ellos “Únicos”, sobre la historia de Los Trovadores del Norte, y ha abordado las problemáticas de las comunidades latinas en Estados Unidos. “Soy lo que soy: una activista interesada en los derechos sociales, rosarina. Eso es primordial. Después lo que hice en el curso de la vida, pero está todo asociado con eso”, afirmó en su paso por el stream El Ciudadano Política.

“Estamos pasando un momento muy doloroso en la historia de Estados Unidos”, sentenció en el inicio de la charla. Y el epicentro de ese dolor se llama Donald Trump. “Donald Trump es un empresario que heredó la fortuna del padre, un showman. Un tipo que no tiene ningún tipo de represión para hablar”, describió, y agregó: “Él prometió que iba a terminar con las guerras, y la gente le creyó. Imaginate que sacó 75 millones de votos”. Sin embargo, la realidad del segundo mandato, según Rubin, está muy lejos de esas promesas.
Uno de los ejes más importantes de su análisis es la política migratoria, una de las banderas más duras de la administración Trump. “Hay 350.000 deportados y 59.000 personas encarceladas, y algunos tienen documentos, no es solamente por el tema de papeles. Algunos tienen visa para estudiar o permisos especiales para trabajar y sin embargo están presos”, reveló. Y agregó un dato no tan conocido: “Las cárceles son privadas, así que ese es uno de los puntos principales: son clientes en realidad”.

Para Rubin, el racismo estructural es la clave para entender esta persecución. “Es un país predominantemente racista, siempre lo fue. Si sos blanco, ojos azules y noruego, no importa, no te van a preguntar nada si estás viviendo sin papeles. Pero si sos morochito o negrito, y trabajas en barrios latinoamericanos, lo más probable es que te detengan y te deporten”. Advierte, además, que el fenómeno no es nuevo: “Hay más de 1.000 organizaciones nazifascistas, KKK, inclusive hay una línea 800 para anotarte a ir a practicar tiro en los estados del sur, y eso poco se habla”.

Pero si la persecución migratoria es brutal, la situación económica es, para Rubin, el verdadero termómetro del descontento popular. “El principal tema es el tema económico: la inflación. Ahora hay 4,5% accumulado, que para Estados Unidos es muchísimo”, ejemplificó. “La gente se queja muchísimo cuando va al supermercado”. Y reveló otra realidad que pocos conocen: “Es un país de 300 y pico de millones de habitantes. La tercera parte recibe food stamps (cupones para alimentos) y subsidios, porque si no sería imposible sobrevivir”. El salario mínimo federal, de $7.50 la hora, no se actualiza desde hace 15 años. En Nueva York, “te tomás un café con una hamburguesa y te sale entre 30 y 40 dólares. Está carísimo”. El costo de la vivienda es igualmente devastador: “Un departamento de un ambiente no sale menos de 3.000 dólares. Por eso la gente comparte, es imposible vivir solo”. Ante este panorama, Rubin señala que “si la clase media trabajadora no recibiera estos cupones del gobierno, ya hubieran pasado tres revoluciones”.

En medio de este escenario desolador, Rubin encuentra un rayo de esperanza en la figura del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. “Es un joven del Partido Demócrata Socialista, de la línea de Bernie Sanders, y es el mejor alcalde que tenemos en Nueva York. Muy progresista”, asegura. “Lo primero que hizo fue organizar una comisión para que la gente se pueda quejar de los abusos de los alquileres”. Y aunque Mamdani no puede ser presidente por haber nacido en Uganda, Rubin cree que su surgimiento, junto al de otros jóvenes socialistas, marca un cambio de época. “Es un proceso que se da por primera vez en Estados Unidos: hay gente que se llama socialista y está ganando elecciones. Eso es muy interesante”. Además, destaca un despertar de la conciencia social entre los más jóvenes: “Los pibes universitarios tomaron todas las universidades en protesta por Gaza. Hay un movimiento impresionante. No pasaba desde los años 60, con las luchas por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam”.

Rubin también se mostró preocupada por la escalada con Irán. “Trump está entre la espada y la pared. Nunca había escuchado que un presidente y un vicepresidente salieran tan fuerte contra Israel. Esto puede conducir a una guerra mundial”, advirtió. Y criticó la política exterior estadounidense: “Estados Unidos ya no existe más como país unipolar, y eso la extrema derecha republicana no lo quiere aceptar”. Sobre la guerra comercial con China, sentencia: “Ya perdieron la guerra económica. Si vas a Nueva York, cualquier cosa que agarres es de China. Llegaron tarde”.

Finalmente, Rubin ofrecó una mirada sobre Argentina y el gobierno de Javier Milei, un tema que, según cuenta, despierta curiosidad y desconcierto en Estados Unidos. “Antes de venir, hablé con dos o tres personas, un taxista, gente común. Lo primero que me decían: ‘¿Cómo votaron a un loco?’ Así, a un loco. Y vos tenés que empezar a explicarles”, relató. Pero lo que más le llamó la atención fue el interés de la prensa norteamericana por la presencia de Peter Thiel en Argentina. “Periodistas importantes se preguntaban: ‘¿Por qué este señor Peter Thiel se escapó a Argentina?’ Y uno contesta: ‘¿Será que tiene miedo de que en noviembre cambien las cosas y Trump no esté más?’. Y en Argentina le están dando una oportunidad mucho más grande”. Rubin no ocultó su desconfianza: “Es un personaje siniestro. Da mucho miedo que esta persona esté acá. ¿Alguien sabe lo que firmó Milei con este personaje?”.