La modificación suprime tres artículos clave que aseguraban la intervención de ONG, colegios profesionales, el ámbito académico y la prensa en el proceso de selección del máximo tribunal. Asimismo, se elimina la obligación de publicar las postulaciones en diarios de circulación nacional y se reducen los plazos del trámite. Con este nuevo esquema, el Presidente incrementa su poder para nombrar magistrados con mayor velocidad y bajo un menor escrutinio público.
El trasfondo de este decreto se vincula directamente con un encuentro secreto que mantuvieron Javier Milei y Ricardo Lorenzetti el pasado martes en la Quinta de Olivos, según informó La Política Online. En dicha reunión, de la cual no participaron Karina Milei ni Juan Bautista Mahiques, el magistrado y el mandatario acordaron impulsar el nombramiento de dos nuevos jueces para completar la integración de la Corte Suprema. De concretarse, este movimiento le permitiría a Lorenzetti consolidar una nueva mayoría interna. el medio citado ya había revelado previamente que el presidente sostiene un canal de diálogo directo y frecuente vía chat con el miembro de la Corte.
Lorenzetti aprovechó esa cercanía para convencer al jefe de Estado de avanzar con las designaciones de manera inmediata, revirtiendo la postura previa de Mahiques. El ministro de Justicia había manifestado públicamente que los nombramientos pendientes se postergarían hasta un eventual segundo mandato, en un gesto hacia el actual titular de la Corte, Horacio Rosatti, con quien Mahiques mantiene una alianza que facilitó su llegada al ministerio.
La jugada genera sorpresa en el ámbito político por dos factores: en primer lugar, porque no incorpora al peronismo, fuerza que posee los votos necesarios en el Senado para aprobar o bloquear las designaciones. En segundo lugar, porque las candidaturas propuestas por Lorenzetti responden a su propio entorno y carecen de afinidad con el Presidente, lo que significaría que Milei otorgaría su firma para que el juez amplíe su poder en el tribunal.
Los nombres propuestos para ocupar las vacantes son:
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Mariano Borinsky: Experimentado camarista e integrante de la Cámara de Casación Penal.
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Karina Perilli: Jueza de Cámara del Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 3, identificada como muy cercana a Lorenzetti.