El AmCham Energy Forum 2026, organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina, dejó un mapa claro sobre los desafíos geopolíticos, fiscales y de infraestructura que atraviesa el sector energético local. Con discursos centrados en el futuro de Vaca Muerta y el esquema de tarifas residenciales, diplomáticos, funcionarios y empresarios marcaron el pulso de la agenda económica.
La advertencia de Washington por la tecnología china en Vaca Muerta
Uno de los momentos de mayor tensión política de la jornada estuvo a cargo del embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, quien lanzó una fuerte advertencia sobre la presencia de proveedores tecnológicos chinos en proyectos estratégicos como Vaca Muerta.
El diplomático vinculó directamente la seguridad tecnológica con la seguridad nacional y sostuvo que las compañías internacionales necesitan garantizar la protección de los datos que circulan por redes vinculadas a actividades críticas. «La seguridad energética de los datos es seguridad nacional, seguridad nacional de ambos países», afirmó Lamelas, al remarcar que las empresas internacionales requieren operar sobre «redes de confianza».
El embajador apuntó a la legislación del país asiático al señalar que «China exige a sus empresas que le den al Estado acceso a cualquier dato que pase por su tecnología y sus redes de inteligencia artificial». En ese sentido, advirtió que la adopción de este tipo de componentes «no va a ayudar a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta», transformando la discusión en un asunto de seguridad estratégica más allá de la competencia comercial.
Tarifas: el Gobierno analiza acelerar la quita de subsidios
En el plano local, el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, confirmó que el Gobierno continuará reduciendo los subsidios a la energía, un proceso que seguirá atado a la evolución de la inflación y la política económica general.
González explicó que, tras el paso del período invernal y la consecuente baja en el costo estacional de la energía, se abre una ventana para acelerar el recorte fiscal. De este modo, la caída en los costos de generación no se trasladará de forma directa a una baja en las facturas de los hogares, sino que servirá para absorber parte del costo fiscal.
Actualmente, más de la mitad de los usuarios residenciales todavía recibe algún tipo de asistencia estatal. Según detalló el funcionario, el próximo paso contempla recortar el nivel de beneficio de manera generalizada, reducir el padrón de hogares subsidiados o aplicar una combinación de ambas medidas.
Cuellos de botella y la carrera por la infraestructura
El foro mostró un amplio consenso sobre el potencial geológico del país, pero también expuso las limitaciones logísticas que condicionan su aprovechamiento. El crecimiento proyectado en la producción de hidrocarburos exige acelerar obras de oleoductos, gasoductos, terminales portuarias y plantas de GNL.
En ese marco, el Gobierno ratificó el rol del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para dinamizar obras de escala como el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) —enfocado en incrementar la exportación de petróleo— y el desarrollo de Argentina LNG.
Por su parte, la presidenta de AmCham Argentina, Mariana Schoua, remarcó que el potencial del sector exige previsibilidad que trascienda los ciclos políticos. «El desarrollo energético requiere inversiones muy grandes, con horizontes que trascienden ampliamente un período de gobierno», sostuvo Schoua.
La titular de la cámara empresarial enfatizó la necesidad de garantizar estabilidad macroeconómica, equilibrio fiscal y seguridad jurídica para convertir las reservas en proyectos concretos, al tiempo que instó a acelerar el desarrollo de proveedores locales, logística y capacitación técnica antes de que cambien las condiciones del mercado internacional.