“Me voy a tener que agarrar a los ganchos”. Tras pronunciar esas palabras, Leandro Ariel Grazelli salió del garaje de su casa, ubicada a pocos metros de la Jefatura de Policía, en la zona sur, donde funciona un pequeño lavadero y comenzó a discutir con un muchacho de la zona, que había llegado en moto junto a su novia. La disputa verbal fue subiendo de tono y continuó con escenas de pugilato, remarcaron vecinos. En un momento, al ver que Grazelli, que era conocido como Lele, le estaba ganando, su contrincante sacó un arma de fuego de entre sus ropas y comenzó a disparar. Uno de los tiros le impactó en la nuca, y falleció mientras esperaba la llegada de una ambulancia. En tanto, su agresor se dio a la fuga en moto y hasta anoche no había sido apresado.
El hecho ocurrió alrededor de las 23 de anteayer, cuando Leandro, de 25 años, estaba junto a un grupo de amigos en el lavadero que puso en el frente de su vivienda, ubicada en Lamadrid 2837.
A esa hora, una pareja pasó a bordo de una motocicleta marca Motomel de 110 centímetros cúbicos y estacionó en el pequeño parque que está frente a la vivienda de Lamadrid, entre Ovidio Lagos y Suipacha, indicaron voceros del caso.
Según relataron varios vecinos, el pibe que iba manejando la moto se bajó y lo llamó a Lele, que estaba junto a sus amigos en el lavadero. “Se pusieron a hablar un rato largo, pero después empezaron a agarrarse a trompadas. Como vio que Lele le ganaba, el otro sacó un (revólver calibre) 32 y lo apuntó. Ahí Lele le dijo «pará, pará… esto es entre nosotros, bajá el fierro», y se dio vuelta mientras el tipo le dio unos cuantos tiros. Cuando se agachó le pegó justo en la nuca”, señaló un señor mayor, que dijo conocer a Leandro desde que era chico y que, en la tarde de ayer, no lograba salir de su asombro por el violento suceso.
“Era un buen pibe, que no le hacía mal a nadie”, remarcó otra persona en diálogo con este diario. Todos los consultados dijeron desconocer los motivos del ataque, pero coincidieron en que el homicida fue quien lo buscó. “El tipo lo llamó, discutieron y le tiró. El Lele hizo unos pasos y cayó primero para adelante. Apoyó las manos y después quedó de espaldas. No murió en el acto porque temblaba todo”, sostuvo otro vecino, mientras una señora iba repitiendo “es una verdadera lástima porque el pibe no le hacía mal a nadie”.
La versión policial sostiene que la víctima fatal conocía a su verdugo y no descartan que la muerte fuese el desenlace de una pelea previa, aunque desconocen los motivos de la misma: “Según contaron varios testigos, cuando llegó el pibe con la chica en la moto, Grazelli les dijo a sus compañeros: «Me voy a tener que agarrar a los ganchos», como sabiendo que no iba a terminar en un intercambio de palabras”.
Según los voceros, fue la mujer que llegó junto al autor de los disparos quien de alguna manera le puso fin a la gresca, ya que en un momento le ordenó a su pareja: “Vámonos de acá, pegale un par de tiros”, prosiguieron las fuentes.
El disparo le ingresó a la víctima por la nuca y quedó alojado del lado derecho del cráneo, le provocó pérdida de masa encefálica y falleció minutos después, mientras esperaba la llegada de una ambulancia.
Los investigadores analizan los testimonios y las pruebas para poder encontrar a los agresores, quienes al cierre de esta edición todavía se encontraban prófugos.
“Se desconocen los motivos. Los agresores están identificados y se estableció que eran conocidos de la víctima porque viven en el barrio”, especificaron los pesquisas. El caso es investigado por personal de la división Homicidios de la UR II y la comisaría 18ª, con jurisdicción en la zona.