El exjefe de la delegación Rosario de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Iván Jokanovich —conocido en el ambiente como «Señor J»—, aceptó un juicio abreviado por haberle filtrado información sensible al policía exonerado Juan José Raffo, quien luego retransmitía los datos a una estructura narco vinculada a Los Monos. Recibió una pena de un año y medio de prisión por encubrimiento agravado y recuperó la libertad por el tiempo que transcurrió detenido.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación le rechazó la semana pasada un recurso de queja presentado por la defensa de Jokanovich. En tanto, el juez federal Ricardo Moisés Vázquez homologó el acuerdo firmado entre el abogado del exespía y el fiscal federal Federico Reynares Solari.
La conexión con el crimen organizado
De acuerdo a la investigación a cargo de la Fiscalía Federal Nº 2 de Rosario y la Procunar, el «Señor J» proveía información sobre allanamientos, causas y tareas de seguimiento a Raffo, condenado en 2018 por su pertenencia a Los Monos y detenido en la Ciudad de Buenos Aires en marzo de 2025 tras permanecer dos años prófugo. Para los investigadores, el auxilio de Jokanovich resultó determinante para que el expolicía lograra eludir a la Justicia durante ese tiempo.
Raffo usaba esos datos para alertar a la red de narcotráfico al menudeo que opera en Villa Gobernador Gálvez, Villa Constitución, San Lorenzo y Granadero Baigorria. La banda es liderada desde el penal de Ezeiza por Leandro «Pollo» Vinardi —mano derecha de Ariel Máximo «Guille» Cantero— y tenía como referente en la calle a Guillermo «Chupa» Sosa, exintegrante de la barra de Newell’s actualmente preso por el homicidio de Nelson «Chivo» Saravia.
Redes de inteligencia y sospechas en el Puerto
El legajo judicial expone que Raffo no solo recibía alertas del exjefe de la AFI, sino que ejecutaba tareas operativas y financieras para la banda, como la compra de divisas entregadas a miembros de la comunidad gitana (en el marco del llamado «Operativo Romaní») para adquirir estupefacientes, maniobra en la que también aparece salpicado Mariano «Gordo» Salomón.
Asimismo, la causa salpicó al exfiscal provincial Mariano Ríos Artacho, a quien Jokanovich le habría avisado sobre el seguimiento a un vehículo registrado a su nombre que era utilizado por Raffo en Buenos Aires. Ríos Artacho presentó documentación para demostrar que el rodado había sido vendido y que el trámite de transferencia estaba en manos de una gestora.
Entre los hallazgos que más llamaron la atención de los investigadores se destaca la presencia en el celular del «Señor J» de documentos judiciales vinculados a expedientes por la salida de cargamentos de droga desde la Terminal Puerto Rosario, una materia sobre la cual el exjefe de los espías locales no tenía ninguna asignación ni competencia oficial.
