Cientos de efectivos de Gendarmería Nacional acudieron al Parque Indoamericano, en el barrio porteño de Villa Soldati, donde en los últimos días se produjeron serios incidentes con al menos tres víctimas fatales, originados en la ocupación ilegal de tierras.
De esa manera, la fuerza cumple con las medidas dispuestas por el Gobierno Nacional, anunciadas esta tarde por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, de instalar un cerco con el fin de garantizar la seguridad en la zona e impedir nuevos ocupantes ilegales en el parque tomado, que tiene un total de 130 hectáreas.
No obstante, la presencia de Gendarmería parecía tener también el objetivo de interceder en el conflicto entre los ocupantes y los vecinos de Villa Soldati.
Los ocupantes del predio, que serían unos siete mil según se conoció en forma extraoficial, después que sus representantes participaran de reuniones junto a los gobiernos nacional y de la Ciudad manifestaron su voluntad de permanecer en el Parque hasta que cada uno de ellos «tenga resuelto su problema de vivienda».
Los hombres de Gendarmería, que llegaron en decenas de vehículos, se desplazaron, en medio de una fuerte y breve lluvia que se inició por la tarde en la Capital Federal, por distintos puntos aledaños al parque.
También llegó personal de Prefectura Naval desplazado en menor número a la zona para cumplir «rondas», especialmente en el complejo de edificios aledaños. Colectivos, combis, camiones y motos con el característico color verde con cientos de efectivos fueron recibidos con algunos aplausos por los ocupantes del parque.
El comandante Pablo Lavenir, vocero de Gendarmería Nacional, dijo que el operativo «tiene como objetivo resguardar la vida y la propiedad de los ciudadanos».
Lavenir sostuvo que la orden que tiene la fuerza es realizar «un cerco perimetral» y no ingresar al parque tomado, además de trabajar «en forma coordinada» con la Prefectura Naval.
Además, aseguró que la fuerza estará allí por tiempo indeterminado ya que estarán allí «hasta que lo disponga el Ejecutivo» para cumplir «la orden judicial impuesta».