Hubo un tiempo en que la industria del entretenimiento dictaba sin reparos que las mujeres tenían fecha de caducidad y desaparecían del mundo del espectáculo. Pero Cherilyn Sarkisian, conocida popularmente como Cher, nació precisamente para dinamitar esa regla y consolidarse, al igual que otras pocas figuras de su generación y de la siguiente, como una leyenda viva de la cultura pop sin tiempo ni edad.
Cher cumple este miércoles 80 años en la cima de la reinvención, aunque en el plano personal atraviesa una compleja situación por la tutela legal de su hijo menor, Elijah Blue Allman, debido a sus severos problemas de adicción.
La cantante estadounidense, nacida el 20 de mayo de 1946 en El Centro (California), solicitó el pasado abril la tutela de su hijo, actualmente ingresado en un centro de atención psiquiátrica por sus problemas de salud mental y tras cometer varios delitos.
El deterioro en el estado de salud de Elijah obligó a la artista a solicitar el control total de las finanzas y decisiones médicas de su hijo para evitar que los fondos de su fideicomiso sigan financiando su adicción.
La dura realidad a la que se enfrenta ahora Cher, quien nunca tuvo una vida fácil, contrasta con una trayectoria profesional que comenzó a mediados de los años 60 junto a su esposo Sonny Bono, con quien creó un fenómeno televisivo y musical que definió la estética hippie, aunque se trataba de una relación tóxica, marcada por la violencia.
Aquel dúo marcó a una generación con himnos como “I Got You Babe”, pero su verdadero potencial eclosionó cuando tomó las riendas de su carrera en solitario y demostró que su talento no dependía de nadie.

La artista transitó del folk de “Gypsys, Tramps & Thieves” al rock de estadio de “If I Could Turn Back Time”, una versatilidad que la convirtió en la única artista capaz de liderar las listas de Billboard con números uno consecutivos desde los años 60 hasta 2020.
Pero reducir a Cher a la música sería olvidar su idilio con Hollywood, donde decidió volcarse en la década de los 80, logrando encadenar majestuosas interpretaciones en proyectos como Silkwood (1983), que protagonizó junto a Meryl Streep; o Mask (1995).
Sin embargo, el clímax de su carrera cinematográfica llegó en 1988 al conquistar su primer y único premio Oscar a mejor intérprete femenina por la recordada Moonstruck, una noche histórica donde además rompió esquemas en la alfombra roja con un atrevido vestido transparente de Bob Mackie que aún se lo recuerda como escandaloso.
Pero sin duda por lo que Cher es mundialmente conocida es por un tema que ya es un mito: la canción “Believe”, que plantea en su famoso estribillo si existe la vida después del amor, un corte de finales del siglo XX que se convirtió en un himno que forma parte de la cultura pop de todos los tiempos.
Este éxito no sólo rompió todos los récords, sino que demostró que la gran diva sigue desafiando al tiempo, despidiendo los prejuicios con las botas puestas y una peluca nueva para cada ocasión, dado que rubia, morocha o pelirroja, se la puede ver aún en un estreno, en una entrega de premios o hasta en un desfile de Victoria’s Secret.
Su legado se sigue construyendo día a día, como bien pudo verse en la pasada edición de los premios Grammy, donde tras aceptar un premio a la trayectoria, ofreció un poderoso discurso animando a los presentes y los millones que la seguían por televisión a perseguir sus sueños.
Tras concluir su intervención bajo una larga ovación, la artista se disponía a retirarse, pero el presentador tuvo que detenerla para recordarle que aún le quedaba un premio por entregar.
Una relación tóxica

Cher confiesa en sus memorias, Cher: The Memoir Part 1, publicadas en 2024, que durante su matrimonio con Sonny Bono consideró tirarse de un balcón porque se sentía “atrapada” en la relación.
“Me sentía abrumada por la soledad. Vi lo fácil que sería dar un paso al vacío y simplemente desaparecer. Durante unos minutos de locura no pude imaginar otra opción. Lo hice cinco o seis veces”, escribió la cantante.
La escena sucedió cuando la intérprete de “Believe” tenía 26 años y se encontraba en un hotel en Las Vegas.
Cher describe que lo que la detuvo fue pensar en su hijo Chaz, su madre y su hermana, y la idea de que la gente que la admiraba pensara que su acto “era una solución viable”.
La actriz y cantante había conocido a Bono cuando tenía 16 años y él 27. Dos años más tarde tuvieron una boda no oficial y se casaron legalmente en 1969.
Ambos saltaron a la fama con el referido tema “I Got You Babe” y juntos protagonizaron el popular programa de variedades The Sonny & Cher Comedy Hour, alcanzando fama mundial.
La cantante describe a Bono en sus memorias como un hombre controlador y señala que mientras construían una prolífica carrera juntos, ella comenzó a sentirse “atrapada dentro de un matrimonio sin amor”.
También asegura que después de considerar tirarse por el balcón tuvo una revelación: “No tengo que saltar, simplemente puedo dejarlo”. Y así la pareja se separó en 1972 y concretaron oficialmente el divorcio en 1975.
Cher anunció oportunamente que presentaría sus memorias en dos partes, que la primera seguiría sus comienzos y su complicada relación con Bono, fallecido en 1998, que llevó a ambos a la fama mundial. Y que la segunda, aún no publicada, contará sus éxitos de las últimas décadas.