La última convocatoria provincial se realizó en 2021 y permitió el ingreso de 20 personas a la administración pública. Desde entonces, el acceso al trabajo formal volvió a quedar atravesado por la precariedad y la falta de oportunidades reales. Además, una investigación académica reveló los obstáculos que atravesaron quienes lograron ingresar con el único llamado
Martin Paoltroni / Especial para El Ciudadano
A poco de cumplirse siete años de la sanción de la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans en Santa Fe, su implementación efectiva se encuentra en un limbo. La última convocatoria para integrar la nómina de trabajadores estatales se abrió en 2021, durante el gobierno de Omar Perotti, y, tras un arduo proceso de selección, fueron contratadas 20 personas para cumplir funciones en la administración pública.
A partir de 2023, con el cambio de signo político en la provincia, no hubo ningún llamado oficial para sumarse al registro de aspirantes destinado a cubrir vacantes en ese ámbito.
Frente a este panorama, un grupo de personas travestis y trans preparan un amparo colectivo para exigirle al Estado provincial que cumpla con la Ley 13.902, sancionada por la Legislatura provincial el 30 de octubre de 2019.
“Se agotó la instancia administrativa, ahora vamos a la Justicia”, expresó a El Ciudadano Sandra Gabriela Sánchez, activista travesti independiente que se encuentra al frente de la iniciativa en Rosario. “La mayoría de las travestis estamos sin trabajo, y es bastante difícil que te tomen en una empresa. Hoy, el tema trabajo, vivienda y salud mental son los tres grandes problemas que tenemos y ni la provincia ni la municipalidad se encargan de eso”.
En off, fuentes oficiales aseguran que desde que Maximiliano Pullaro llegó a la gobernación se incorporaron al menos 10 personas del colectivo trans, aunque se desconocen los criterios de selección y la modalidad de contratación. El sigilo con el que se maneja este tema responde a un clima de época adverso para el colectivo de la diversidad sexual.
El discurso que el presidente Javier Milei pronunció en el Foro Económico de Davos, el 23 de enero de 2025, expuso la aversión que el gobierno libertario mantiene hacia esta agenda al intentar asociar a la comunidad LGTBIQ+ con delitos sexuales y ha condicionado notablemente a los gobiernos provinciales.
La demanda colectiva, que aún se encuentra en etapa de organización, cuenta con el aval de organizaciones de Rafaela, Santa Fe, Ceres y San Justo. En este punto, Sandra aclara que, incluso si se logra una sentencia favorable, eso no significa que automáticamente el Estado vaya a cumplir con esa obligación, y pone como ejemplo el caso de la Ley de Financiamiento Universitario que, pese a las reiteradas advertencias de la Justicia, el gobierno nacional se niega a cumplir.
“El gobierno estuvo muy ocupado en reformar la Constitución de la provincia, pero de cumplir con las leyes que ya fueron sancionadas por la Legislatura, bien gracias”, advirtió.
Sandra asegura que las condiciones de vida de la población LGTBIQ+ se deterioraron significativamente durante la última década, especialmente desde que Mauricio Macri ganó las elecciones en noviembre de 2015. “Hace por lo menos 10 años que no accedo a un trabajo formal”, expresó.
“Yo vivo en un primer piso y las chicas me golpean la ventana porque están laburando hasta muy tarde, con frío, con hambre, así que la mayoría de las veces las hago pasar para que duerman un rato en mi casa”.
Además, la activista es particularmente crítica de las últimas dos gestiones provinciales y cuestiona cierta tendencia al asistencialismo y la falta de políticas públicas reales.
“Siempre hay alguien que te da una mano, mi familia siempre me ayuda, pero no es lo que le pasa a la mayoría de las chicas. A veces recibimos alguna asistencia económica del Estado, dos chapas, algún módulo alimenticio, pero la verdad es que es muy poco. Los últimos dos gobiernos en la provincia no han tenido políticas públicas reales para nosotras”, manifestó.
Otra narrativa sobre el Estado y la población trans
La abogada santafesina Ana Laura Mansilla analizó la implementación de la Ley de Cupo Laboral Trans durante el período 2019-2023, en el marco de un trabajo de tesis para una maestría de FLACSO.
La investigadora descubrió que hubo problemas con el mecanismo de ingreso porque no se creó un número fijo de puestos laborales, sino que se elaboró una bolsa de perfiles con quienes habían llegado a la etapa de entrevista, que posteriormente fueron enviados a los ministerios.
Esto condicionó el ingreso a la disposición política de cada cartera para contratar y al presupuesto disponible. Vale aclarar que la ley establece la contratación del 5% de las personas que hayan realizado la rectificación registral.
Por otra parte, Mansilla entrevistó a 13 de las 20 personas que ingresaron a trabajar en el Estado y encontró diversos problemas durante el proceso de selección: la mayoría atravesó el proceso en soledad y no accedió a la capacitación prevista porque no sabía que existía.
También hubo entrevistas que se vieron frustradas porque las candidatas no podían ser contactadas. A menudo tampoco se cumplía con el protocolo, que preveía la participación de un psicólogo, un representante gremial y un integrante de las organizaciones LGTBIQ+, lo que generó episodios de estrés o ataques de pánico, ya que la mayoría de les postulantes nunca había tenido una entrevista laboral.
Entre las conclusiones más importantes, la abogada señaló que “el cupo no logró producir experiencias de inclusión a gran escala”, aunque destacó que la ley produjo “un giro relevante en la narrativa sobre la relación entre el Estado y la población travesti-trans”, en cuanto al reconocimiento de sus derechos. Pese a los problemas, Mansilla rescata el impacto significativo que tuvo la norma, ya que para la mayoría significó acceder por primera vez a un trabajo formal, con perspectivas de estabilidad.
Las otras deudas
Además de la provincia, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) también mantiene una deuda con el cupo laboral travesti-trans desde 2023, pese al reclamo de las organizaciones LGTBIQ+. En idéntica situación se encuentra la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y al menos 18 localidades de Santa Fe que sancionaron ordenanzas de cupo y solo realizaron uno o dos ingresos desde su aprobación.
La única excepción es la ciudad de Rosario que, gracias al Consejo Consultivo integrado por organizaciones locales, mantiene activos los procesos de convocatoria e ingresos anuales.
El técnico y su pareja Carla Pereyra construyeron una estructura patrimonial de más de 180…
El "Hijo de Fishman" fue detenido tras ejecutar un martinete sobre Gerardo Germán Pineda, de…
Tras el desmantelamiento de las fiscalías que lo investigaban por sicariato y violencia de género,…
Lo aseguró la ministra de Cultura en la apertura de la Feria Internacional del Libro…
Familias y estudiantes realizaron una sentada frente al establecimiento de Lomas de Zamora. Denuncian que…
Guido Bouzon, rosarino que preside la filial leprosa en Barcelona, pasó por El Hincha Leproso,…