El magnate Jeff Bezos, dueño de Amazon, tiene como Elon Musk la ambición de llegar a la Luna y para eso fundó la empresa Blue Origin. Pero este jueves tuvo un contratiempo y la consecuencia fue una enorme explosión: la de uno de sus cohetes, durante una prueba de motores. El estallido en las instalaciones de Cabo Cañaveral hizo temblar las viviendas cercanas. El cielo se volvió naranja y se encendieron las alarmas por posible contaminación de los gases y el combustible involucrados en el siniestro.
«Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido», admitió la empresa espacial en un breve comunicado publicado en X. Agregó que no hubo heridos: «Todo el personal ha sido localizado».

El cohete fallido había sido bautizado New Glenn en honor a John Glenn, el primer astronauta estadounidense que orbitó la Tierra. Medía 98 metros de altura y explotó en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral.
El John Glenn había despegado por primera vez en la misma plataforma el año pasado.
Blue Origin es una empresa privada. Para su programa espacial, Bezos invirtió alrededor de 5.500 millones de dólares.

«Es demasiado pronto para conocer la raíz del problema, pero estamos intentando encontrarla. Un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena», agregó en redes Blue Origin.
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos envió un comunicado a la cadena CNN sobre la explosión. El texto menciona apenas una «anomalía» durante una prueba de fuego estático a las 9 p.m. hora local.
Here’s our video of the explosion at Launch Complex 36. It happened about 9 pm ET (0100 UTC) as Blue Origin was beginning a static fire test of its New Glenn rocket.
Watch live views: https://t.co/tm2wZQmAVD pic.twitter.com/PmbgQC6Qmq
— Spaceflight Now (@SpaceflightNow) May 29, 2026
«No hay ningún impacto en el tráfico aéreo», aseguró la FAA.
La NASA prometió colaborar para identificar las causas
Apenas unos días antes de la explosión del cohete New Glenn, la agencia espacial estadounidense NASA seleccionó Blue Origin como la primera de tres misiones lunares no tripuladas este año.
Tras la anomalía del cohete, el jefe de la NASA, Jared Isaacman, escribió en X que la administración estaba «consciente» del error del cohete y se comprometió a «trabajar con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar los impactos de la misión a corto plazo y relanzar el cohete».