Categorías: El Ciudadano #23Años

Las historias para contar están ahí afuera más que nunca

Editar un diario papel es un empecinamiento. Así como puede serlo una casa de revelado de fotos o un videoclub en el siglo XXI. Medir, diagramar y editar noticias de ayer para imprimirlas en un producto destinado a ser deficitario son tareas que más temprano que tarde dejarán de tener sentido. No es una discusión nueva, pero sigue vigente porque está ligada al financiamiento y la subsistencia de varios emprendimientos periodísticos, que son fuentes de trabajo.

En el mundo digital tampoco reinan las certezas. Quien se posicione como gurú de la convergencia entre medios y redes corre el riesgo de quedar desfasado en menos de lo que canta un gallo. Si hace diez años la cuestión pasaba sólo por Facebook y Twitter, hoy Instagram y TikTok demandan más creatividad que nunca. La mirada de un viejo señor periodista no es más importante que la de un centennial inmerso en los nuevos lenguajes.

En la torre de babel de las redes sociales, proliferan las fake news, la posverdad, las manipulaciones o las verdades alternativas a gusto de cada uno. Son tiempos en que la capacidad de informarse está cooptada por el movimiento del dedo pulgar, y a un algoritmo que opera para llevarnos a confirmar nuestro sesgo de opinión.

El desafío del medio periodístico cooperativo

El desafío del medio periodístico cooperativo es hacer pie en ese terreno, erigirse como voz esclarecedora y a su vez intentar competir con los –cada vez más– medios concentrados. Por supuesto, un medio no produce tuercas, y si la torta de la pauta gubernamental va toda a los pulpos mediáticos, el ejercicio periodístico cooperativo no pasará de ser una resistencia romántica sin capacidad de mover el tablero.

Hoy salvo excepciones, el periodista de prensa gráfica es un proletario de oficina lidiando con llegar a fin de mes. A quien crea lo contrario puedo mostrarle los números de mi cuenta bancaria. No hay glamour ni fama. Para colmo, la pandemia y las penurias económicas volcaron al plantel de El Ciudadano al home office. La aventura cotidiana de ir a trabajar a la redacción quedó en pausa.

Las discusiones febriles de la producción noticiosa pasan por el WhatsApp Web y los cierres de edición a altas horas de la noche parecen ser parte del pasado. Sin embargo, las historias para contar están ahí afuera más que nunca. Por una ronda más.

Entradas recientes

El 77% de los argentinos quiere un Estado activo y pone en duda el avance cultural de la derecha

Un relevamiento nacional de CEOP Latam realizado tras las elecciones en Brasil, mostró que la…

octubre 9, 2026

Impulsan un amparo colectivo para exigir el cupo laboral trans en Santa Fe

La última convocatoria provincial se realizó en 2021 y permitió el ingreso de 20 personas…

octubre 8, 2026

En plena crisis de vivienda en España, se desató una polémica por los 180 departamentos del Cholo Simeone

El técnico y su pareja Carla Pereyra construyeron una estructura patrimonial de más de 180…

octubre 8, 2026

Tragedia en la lucha libre de México: un luchador le aplicó una llave prohibida a un árbitro y lo mató en el ring

El "Hijo de Fishman" fue detenido tras ejecutar un martinete sobre Gerardo Germán Pineda, de…

octubre 8, 2026

Celulares en Chonchocoro, causas frenadas y la sombra de la DEA: el escandaloso cuadro en torno a Fernando Cerimedo

Tras el desmantelamiento de las fiscalías que lo investigaban por sicariato y violencia de género,…

octubre 8, 2026

Rueda: “La Feria del Libro es una política de Estado que fomenta la lectura, la creación y la industria editorial”

Lo aseguró la ministra de Cultura en la apertura de la Feria Internacional del Libro…

octubre 8, 2026