Steven Spielberg está de regreso en las pantallas de cine de todo el mundo pero no se trata de un regreso como tantos otros. Con su nueva película, El día de la revelación, que desde este jueves está disponible en los complejos de cine rosarinos, el cineasta vuelve al mundo extraterrestre con una premisa que plantea: “Es ciencia ficción, pero puede que, algún día, sea más ciencia que ficción”. Así lo afirmó en las últimas horas en Londres, en una entrevista con la agencia de noticias española EFE, entre otros medios internacionales, en la que bromeó con lo que haría si se encuentra con un alienígena, asegurando que le preguntaría si vio su icónica E.T., película de 1982.

Pese a haber dedicado una importante parte de su filmografía a las historias sobre alienígenas, Spielberg aseguró que se quedaría “sin palabras” si algún día llegase a avistar uno. “Probablemente le diría: «¿Has visto E.T.? ¿Me aproximé un poco al mundo extraterrestre?»”, confesó el director, antes de soltar una carcajada compartida con la actriz protagonista del film, la actriz británica Emily Blunt, también una de las figuras de El diablo viste a la moda, sentada a su lado.
El oscarizado director estadounidense volvió de este modo a sus orígenes cinematográficos con este film en el que plantea si la existencia de estos seres tiene más de realidad que de ficción, algo que intenta probar con la película, que seguramente estará en las listas de la temporada de premios.
Spielberg habló de la película que se estrena en simultáneo en casi todo el mundo y con la que retoma, casi medio siglo después de su primera incursión con Encuentros cercanos del tercer tipo de 1977, el género ufológico.
En esta ocasión, un artículo publicado en 2017 en The New York Times sobre un misterioso programa del Pentágono sobre los Ovnis, junto con informaciones sobre avistamientos en diversos países, encendió la chispa en el cineasta, que se lanzó a esbozar una historia en las notas de su iPhone, comenzando por su desenlace, igual que lo hizo en su oportunidad con la fundacional y referida película del 77, aunque aquella vez escribió en una libreta.
“Cuando soy el que escribe, normalmente suelo arrancar por el final, porque necesito cristalizar lo que quiero decir. Pero en otras películas en las que adapto un libro o alguien me envía un guion que acabo dirigiendo, ya sé cuál es el final, así que es un planteamiento distinto”, explicó Spielberg sobre su forma de trabajo.
Casi una década más tarde, esta idea que nació en una pantalla de teléfono, llega a las salas de cine convertida en El día de la revelación, una película que para muchos estudiosos del tema llegó para cambiarlo todo en relación a la percepción y “convivencia” con seres de otros planetas.
Respecto de por qué su estreno es ahora, Spielberg aseguró: “La gente que está en el gobierno, en el ejército, y no sólo en el estadounidense, sino en todo el mundo, de repente está empezando a hablar de los secretos que han estado ocultando a la población global durante décadas”.
Con esta idea de fondo basada en la realidad, El día de la revelación pone el foco en la documentación oculta que existe, en manos de algunas de esas instituciones vinculadas al poder, sobre la existencia extraterrestre y se pregunta de qué forma impactaría en la humanidad si todo este material finalmente viese la luz y hasta dónde llegarían algunos para impedirlo.
La trama sigue a la presentadora de un programa del tiempo en televisión, Margaret Fairchild (Blunt), y a Daniel Kellner (Josh O’Connor), un experto en ciberseguridad que trabaja para Wardex, la agencia ficticia que custodia los archivos clasificados sobre avistamientos.
La pareja se ve obligada a unir fuerzas en una trepidante aventura en la que deberán descifrar los recuerdos de su pasado para salvar al mundo en un desafío que parece imposible.
El elenco se completa con nombres estelares como el de Colin Firth, Colman Domingo o Eve Hewson, la hija de Bono, el líder de U2. Además, la música corre a cargo del prolífico compositor John Williams, cinco veces ganador del Oscar de la Academia de Hollywood, que marca su película número treinta en colaboración con Spielberg.

El día de la revelación es, en cambio, la primera película en la que Blunt trabaja bajo las órdenes del cineasta estadounidense, del que destacó su gran capacidad para dominar el plano visual sin dejar de lado el trabajo individual con los actores.
“Nadie crea imágenes como Steven Spielberg, pero lo que me pareció increíble fue su sensibilidad hacia la interpretación. Normalmente, un director no puede, o le cuesta, hacer ambas cosas al mismo tiempo”, describió la actriz.
A nivel individual, uno de los retos interpretativos que tuvo que enfrentar Blunt fue canalizar la evolución de su personaje, que a lo largo de la película hace gala de habilidades casi sobrenaturales, como el dominio repentino de diferentes lenguas.
De todas ellas, afirmó que si tuviera que quedarse con una para su vida, sería con el idioma alienígena porque “medio terminó siendo un invento”.