Felipe Haidar, con dramaturgia de Ludmila Bauk y las actuaciones de Dana Maiorano, Emiliano Dasso y Celeste Bardach, retoma la dirección de su grupo Enjambre P con el que se presenta los sábados en el Teatro de La Manzana
Miguel Passarini
Entre la realidad y la ficción, entre pasado y presente, en medio de una especie de gran escena onírico-pesadillesca donde los fantasmas, todos juntos, vuelven a golpear la puerta de una historia de familia, Enjambre P, el grupo que lidera el talentoso actor, dramaturgo y director Felipe Haidar, está de regreso en la cartelera local, tras una década de ausencia, con Los Animales, un panegírico de teatro posdramático en el que de forma muy inquietante conviven varias historias que son una misma historia, cada una con sus fugas o capas, organizadas a partir de la disparidad de los recuerdos o lo que acerca de forma arbitraria la memoria.
Con dramaturgia de Ludmila Bauk que supone un enorme aporte al montaje, y dirección general de Haidar, el equipo suma como actores a otros integrantes del grupo original como son Dana Maiorano, Emiliano Dasso y Celeste Bardach, con música original de Agustín Alzari y la realización de objetos de Anabela Pais.
Felipe, el protagonista, claramente un alter ego del director, viaja a Entre Ríos para vender el campo familiar. Antes de llegar, una fuerza lo desvía hacia la casa donde pasó todos los veranos de su infancia. Allí la patria constitutiva de la infancia se activa de modo irrefrenable y dispara un archivo desordenado que, por imágenes e impresiones, va de lo luminoso a la oscuridad, e incluso a lo siniestro.
De este modo, Los Animales reconstruye, desde la mirada de un niño hoy adulto, el derrumbe de una familia poderosa del interior del país, como un eco del derrumbe colectivo que habita la Argentina del presente, en una de tantas lecturas posibles, donde conviven la vida, la muerte, el deseo, la traición, la especulación, lo no dicho y hasta el abuso.
Se escucha por ahí: “En el patio, los animales. En la casa, nosotros”. Y así, un singular pavo real se suma al juego. El simbolismo onírico del pavo real, que desde D. H. Lawrence a Gabriela Mistral ha sido inspiración para diversos relatos, cuentos o poesías, sirve para explorar eso que “va dictando el sueño”: las tensiones de clase, el entorno rural con su rusticidad enfrentada a la plasticidad y belleza del ave y la represión de los instintos vitales frente a la convención social, en un viaje que por momentos es, también, biodramático y documental, pero intencionalmente desfasado, modificado, corrido de registro.
Ese mundo que pinta una familia en decadencia, esa no linealidad del relato que se arma y se rompe en cada escena, sumado a un texto que parte de los recuerdos pero donde juega mucho esta idea de lo que alguna vez aseguró Tolstói, cuando escribió que “las familias felices son todas iguales; cada familia infeliz es infeliz a su manera”, convierten a esta propuesta de Enjambre P en la mejor de su recorrido.
Incluso podría decirse que Los Animales es el resultado de haber transitado otros textos propios y ajenos hasta llegar a un lenguaje poético con identidad y presencia, lo que en sí mismo implica un gran logro.
Pero además, respondiendo a otras lógicas de los recursos posdramáticos, los objetos, todos muy logrados en su realización, dejan de ser simples elementos o herramientas para los personajes y pasan a convertirse en protagonistas de una apuesta visual y sonora con su autonomía, donde ese protagonismo se ve disputado en un plano de igualdad entre cada actor/actriz (que aporta más de un personaje), con un recurso de distanciamiento, ironía o “montaje” que expone todo el tiempo la teatralidad y, sin embargo, no hace mella en la ficción.
Más allá de que la frontalidad y el recurso a la italiana por momentos supone una distancia con el espectador, incluso lo desafecta en su lógica de funcionar como una especie de gran instalación dado que todo se maneja desde la escena, la propuesta, guiada por la honestidad artística y la necesidad urgente y muy sugerente de decir algunas cosas que empujan en el imaginario, también suma estupendas actuaciones en esa frontera difusa donde el teatro documental y la ficción, de manera bella y provocadora, se confunden transitando con fluidez entre la fragilidad del recuerdo infantil y la crudeza del inevitable derrumbe familiar.
Para agendar
Los Animales, de Ludmila Bauk, bajo la dirección de Felipe Haidar, se presenta los sábados de agosto, a las 21, en el teatro La Manzana. Las entradas anticipadas se encuentran a la venta ACÁ.
Funcionaba en la zona sur de la ciudad y de acuerdo con la investigación evadía…
La empresa sintió el impacto de la menor demanda
La mujer trans de 44 años fue asesinada en Villa Nueva. Hay dos detenidos y…
Un proyecto presentado en la Cámara de Diputados propone que el Gobierno declare no laborables…
La Cámara confirmó la prisión preventiva de Adrián “Gordo” Lucero, acusado por el crimen cometido…
En medio del lockout patronal, el pasado lunes el grupo empresario envió 300 telegramas de…