La quinta edición de la feria de ciencias, artes y tecnologías de la UNR se desarrolló del 7 al 11 de septiembre en el ECU. La propuesta reunió a estudiantes de escuelas rosarinas y abrió sus puertas a toda la comunidad para acercar la ciencia a las infancias y promover vocaciones científicas
Más de 4500 niños y niñas participaron de la quinta edición de “Visible lo Invisible”, la feria de ciencias, artes y tecnologías de la Universidad Nacional de Rosario que propone acercar la producción de conocimiento a las infancias a través del juego, la experimentación y la curiosidad. La edición 2026 se desarrolló del 7 al 11 de septiembre en el Espacio Cultural Universitario (ECU), con un formato renovado y una convocatoria que permitió ampliar el vínculo de la Universidad con las escuelas de Rosario.
“Es una propuesta hermosa de la Universidad Nacional de Rosario para los más chicos, tratando de promover un primer acercamiento a la producción científica”, destacó el rector Franco Bartolacci. En esta edición, los primeros cuatro días estuvieron destinados a estudiantes de sexto y séptimo grado de escuelas de la ciudad, mientras que el viernes 11, en el marco del asueto escolar por el Día del Maestro, la feria abrió sus puertas de manera gratuita a toda la comunidad.
La propuesta permitió que miles de estudiantes recorrieran un dispositivo especialmente diseñado para descubrir cómo se construye el conocimiento. A través de distintas estaciones, las y los participantes pudieron observar, formular preguntas, experimentar y comunicar, en un recorrido que puso en diálogo las ciencias, las tecnologías, las artes y la filosofía.
“Pudimos mostrarle lo que hace la Universidad a un público que no es el tradicional de la UNR. El 99% de quienes participaron no conocía el ECU, y eso incluye no solo a las niñas y los niños, sino también a sus docentes”, valoró la secretaria del Área de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo de la UNR, Elena Gasparri.
El vínculo con las escuelas también permitió ampliar las posibilidades de articulación entre la Universidad y el sistema educativo. “Quedamos en contacto para compartir dispositivos y herramientas que utilizamos en la Universidad y que pueden servir para trabajar contenidos que están abordando en sus currículas”, explicó Gasparri. En ese sentido, destacó especialmente el valor de acercar la Universidad a estudiantes que quizás no habían tenido previamente contacto con ella.
La respuesta a este nuevo formato superó todas las expectativas: los cupos para las escuelas se completaron en menos de 24 horas. «Visitaron la feria mil chicos durante los primeros cuatro días y trabajamos sobre cómo se construye el conocimiento científico y cuáles son sus diferencias con el conocimiento cotidiano. El recorrido estará organizado alrededor de cuatro ejes fundamentales: la observación, la indagación, la experimentación y la comunicación. Son los pilares del método científico, pero también de la innovación tecnológica y de la creación artística. En Visible encontramos esos cuatro momentos como un punto de encuentro entre las ciencias, las tecnologías y las artes, con la filosofía atravesando toda la experiencia desde las preguntas y la curiosidad», señaló María Soledad Casasola, directora de Comunicación de las Ciencias de la UNR
El recorrido contó con estaciones temáticas con búsquedas arqueológicas, experimentos de química, actividades de realidad virtual, pantallas interactivas, espacios de streaming para aprender sobre verificación de información y pensamiento crítico, además de talleres artísticos donde las y los participantes podrán crear, pintar y expresarse. También volvió la ludoteca, uno de los espacios más elegidos en las ediciones anteriores.
“Me parece importante pensar que la Universidad es un espacio en el que todos pueden construir sus deseos, querer ser algo, querer estudiar algo, y encontrar una institución pública que pueda albergarlos. Por eso es tan importante llegar a públicos a los que, de otra manera, la Universidad quizás no llegaría”, opinó Gasparri.
A lo largo de sus cinco ediciones, “Visible lo Invisible” fue construyendo un vínculo cada vez más cercano con su público. Muchos de los niños, niñas y docentes que participaron este año ya habían conocido la propuesta en ediciones anteriores, cuando la feria se desarrollaba durante las vacaciones de invierno.
“Esto también es un reconocimiento del público a Visible lo Invisible. Muchos de los chicos y de las maestras que vinieron ya habían participado de ediciones anteriores con sus familias durante las vacaciones de invierno. Llegaban y, al estar en la puerta, decían: ‘Yo ya vine a este lugar’, ‘esto ya lo conozco’. Nos resulta muy interesante ver cómo la propuesta se va instalando y generando una apropiación por parte de la comunidad”, contó Casasola.
La edición 2026 también permitió profundizar la articulación con instituciones educativas que habitualmente no participan de las propuestas de la Universidad. En vinculación con el Concejo Municipal de Rosario, siete escuelas pudieron sumarse a la experiencia y contar con acompañamiento para facilitar su llegada al centro de la ciudad.
Para muchos de esos estudiantes, la experiencia significó además conocer por primera vez el ECU. “Llegar, encontrarse con el edificio, con la música en vivo, con las distintas experiencias, genera una propuesta sensorial, inmersiva, muy emotiva y conmovedora, no solamente para ellos sino también, fundamentalmente, para nosotros, que nos sentimos parte de esto”, resaltó Casasola.
La experiencia de este año reafirma así uno de los objetivos centrales de la iniciativa: generar un primer vínculo con la ciencia que pueda despertar preguntas, curiosidad e interés por conocer y producir conocimiento.
“A partir de la incorporación de estrategias lúdicas, juegos y talleres, buscamos no solamente reivindicar la producción científica de nuestra Universidad sino también promover vocaciones científicas”, explicó Gasparri.
Esta edición puso especialmente en valor la producción de conocimiento que se desarrolla en Rosario y la región. La propuesta buscó mostrar que la ciencia no es un saber lejano o inaccesible, sino una herramienta para comprender el mundo, hacerse preguntas y encontrar respuestas a los problemas que atraviesan la vida cotidiana.
“Poder contar en primera persona por qué es importante la ciencia es uno de los aspectos más valiosos de esta actividad. Es clave producir conocimiento desde acá, desde nuestras preguntas, nuestros problemas, nuestras formas de ver el mundo. No hay reemplazo para eso”, señaló Gasparri.
En este sentido, “Visible lo Invisible” se consolida como un dispositivo de la Universidad para acercar la ciencia a las infancias, poner en valor el conocimiento producido en el territorio y sembrar, desde edades tempranas, el deseo de preguntar, investigar, crear y conocer.
“Se trata de mostrar que la ciencia es una forma de producir conocimiento que permite reflexionar y analizar los problemas de la vida diaria”, concluyó Gasparri.
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