Rosario, domingo 25 de octubre de 2026
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Rosario, domingo 25 de octubre de 2026

Modelo argentina fue asesinada en una cárcel de Guatemala

La misionera, residente en ese país centroamericano, fue alcanzada por una granada en un enfrentamiento de reclusos.

Una modelo argentina de 24 años, quien al parecer era pareja de un ex militar detenido por el crimen de un obispo, murió anteayer junto con otras 12 personas al quedar en medio de un enfrentamiento entre dos bandos de presos en una cárcel de máxima seguridad de Guatemala.

La misionera Joanna Birriel fue una de las 13 víctimas fatales de la feroz pelea ocurrida en la cárcel Granja Penal Pavón, ubicada en el municipio de Fraijanes, a 17 kilómetros de la ciudad de Guatemala.

Birriel había ido a visitar al ex capitán del ejército guatemalteco Byron Lima Oliva, conocido como el Rey de las Cárceles, quien también murió durante el ataque y estaba preso por el homicidio de un obispo católico ocurrido en 1998.

Luis de León, director del Sistema Penitenciario de Guatemala, informó a AFP que Marvin Montiel Marín, alias Taquero, capo de una banda de narcotraficantes, es el líder de la facción que llevó adelante el ataque.

Según De León, durante la tarde de anteayer, un grupo de 25 presos liderado por Taquero arrojó una granada contra el bando de Lima Oliva y una de las esquirlas mató a la modelo. Luego comenzó un enfrentamiento a golpes entre ambos bandos, hasta que uno de los hombres de Montiel Marín comenzó a disparar, matando a Lima Oliva y otros once hombres.

El ataque ocurrió cuando al menos 125 personas, entre ellas niños y mujeres embarazadas, se encontraban en el interior de la cárcel visitando a sus familiares. Las mismas fueron evacuadas en un operativo en el que participaron mil agentes, entre policías, guardias y militares.

El funcionario penitenciario agregó que la granada y las armas habrían sido ingresadas al penal en un camión de abastecimiento de agua el mismo día del ataque, durante la mañana.

Joanna Birriel había llegado a Guatemala en 2011 con su novio, también argentino: él consiguió trabajo como bailarín en boliches y ella como modelo y promotora.

Más adelante, cuando la pareja se separó, ella regresó a la Argentina y, en 2014, se recibió de técnica en Gestión Ambiental.

En su primera estadía en el país centroamericano, la joven participó de varias producciones fotográficas para medios gráficos.

Este año, Birriel decidió volver a Guatemala y se contactó con varias amigas en busca de trabajo. Luis Alberto Lima, hermano del ex capitán asesinado, confirmó que Birriel trabajaba para una empresa familiar, dedicada a la construcción de parques biosaludables, y la joven y su novio agrónomo eran asesores y se encargaban de revisar la calidad de los parques.

La muchacha, trascendió, solía ir a visitar a la cárcel a Byron Lima, al menos una vez al mes. De León confirmó la relación laboral entre ambos y dijo que desconocía si además mantenían una relación sentimental.

Lima purgaba desde 2001 una condena a 20 años por participar en abril de 1998 en el asesinato del obispo Juan Gerardi, dos días después de publicado el informe “Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi), Guatemala Nunca Más”.

El obispo había dirigido la investigación que documentó más de 50 mil violaciones a los derechos humanos, la mayoría atribuidas al ejército, durante el conflicto armado que comenzó en 1960 y se extendió por más de 35 años.

Por su parte, el principal sospechoso de liderar la masacre del penal de Pavón, el Taquero, cumple desde enero pasado una condena de 820 años por el asesinato en 2008 de 15 nicaragüenses y un holandés.

De León confirmó ayer que Montiel Marín fue trasladado de la cárcel Pavón a una prisión instalada en el complejo militar Matamoros, en el centro de la capital, y agregó que otros 24 presos vinculados al ataque también serán trasladados a otras prisiones.

Poderoso e influyente

Byron Lima Oliva era uno de los presos más poderosos del país. Junto con su padre, el coronel retirado del ejército Byron Lima Estrada, el sacerdote Mario Orantes –ambos ya recuperaron su libertad– y Obdulio Villanueva –asesinado en 2003 durante un motín en la cárcel– fue condenado a 20 años de prisión por el asesinato del obispo Juan Gerardi.

El capitán, desde su ingreso en prisión en 2001, fue tejiendo una red a nivel militar, político y económico, tanto que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala lo acusó en 2014 de cobrar 100 mil dólares por manipular los traslados de detenidos, un caso que provocó la detención de varias personas, entre ellas del director de cárceles en ese momento, Edgar Camargo.

También se le atribuye la confección de camisetas, con mano de obra de reclusos, para el Partido Patriota, del ex presidente Otto Pérez Molina.