Un grupo de trabajadores autoconvocados de distintos supermercados afectados por la ley de descanso dominical se movilizaron ayer para mostrar su disconformidad con la puesta en vigencia de la norma votada en la Legislatura y aprobada en el Concejo Municipal. Según informaron, por esta situación sus sueldos se verán reducidos en 3 mil pesos promedio tras la anulación del domingo como día laborable para el sector.
En un principio iban a manifestarse en la puerta de la sede de la Asociación de Empleados de Comercio –en Corrientes 450– pero por la presencia policial y de integrantes del gremio en el lugar consideraron que “las condiciones de seguridad no estaban dadas” por lo que terminaron mostrando su descontento en Tribunales.
Uno de los manifestantes, empleado de Coto, Ariel Ossa, contó que decidieron ir a Tribunales porque los esperaba “gente que no era del sindicato”. “Nosotros somos trabajadores y no sabemos quién nos esperaba ni para qué. Imaginate que repriman a gente que es toda laburante. Lo único que pedimos es que nos den la libertad a nosotros de escoger qué es lo que queremos hacer, si trabajar o no trabajar. Estamos perdiendo mucha plata. Esto es injusto porque algunos pueden abrir y otros no”, destacó.
“Yo ya de por sí estoy perdiendo 3 mil pesos por mes, eso sin contar los feriados. Nos mata a todos esta ley, es negativa en todo sentido”, explicó.
Otra trabajadora, Jésica, se encargó de decir que tuvieron que movilizarse por su cuenta porque el sindicato nunca los representó. “Nunca se hizo ninguna asamblea ni ninguna reunión donde nos pregunten cuáles eran nuestras necesidades. Esta ley es absurda porque nos prohíbe que nos ingrese más plata para tener otra calidad de vida. También nos lleva a que a la corta nos quedemos sin empleo porque más allá que es un día de venta el ciudadano está acostumbrado a tener otro estilo de vida, a hacer las compras los fines de semana y nosotros optamos por eso, por trabajarlo”, subrayó.
“El gremio optó por imponernos esta ley. Esto va a llevarnos a que además de perder 3 mil pesos mensuales perdamos el trabajo. Somos empleados de La Gallega, del Carrefour y del Coto. Apelamos a que la Justicia considere esto. Somos muchísimas las familias afectadas”, siguió en las escalinatas del Palacio de Justicia.
Por su parte, Lucía Vega, quien tiene un local dentro de la sucursal Fisherton del Coto señaló que los comerciantes en esas condiciones nunca fueron tenidos en cuenta. “Nosotros los domingos tenemos la mayoría de gente de los pueblos que viene a comprar, por lo que es el día de mayor venta ¿Cómo quedo yo? A mí nadie me contempló, nadie me preguntó. El sindicato no vino a preguntarme si a mí me convenía trabajar”, se quejó.
A modo de respuesta, desde el sindicato señalaron que la convocatoria había sido realizada por “pseudo empleados” y que era una “vil maniobra de los dueños de Coto y de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU). En ese sentido, denunciaron que la movilización fue organizada desde las empresas mediante el envío de un mail, por parte de personal jerárquico, a los empleados.
Además sostuvieron que “los pocos pseudo empleados movilizados sólo estuvieron manifestándose en la plaza ubicada frente a los Tribunales provinciales. El grupo estaba encabezado por la habitual patota de Coto, a los que se sumaron gerentes, jefes y personal jerárquico”.
Uno de los integrantes de la comisión directiva del gremio, Eduardo Aseguinolaza, recordó que la ley de descanso dominical fue “consensuada democráticamente por todos los sectores que representan tanto a los trabajadores como a los sectores legislativos, el sector judicial que nos ha vuelto a dar la razón por lo que consideramos que esta es una violación más por no respetar los derechos democráticos de la provincia de Santa Fe”.
“La movilización fue organizada por los sectores empresariales quienes son los mismos que enviaron los telegramas hace muy pocos días. Hoy movilizan a esos trabajadores y los traen como rehenes. No nos olvidemos que estas empresas en los últimos diez años han despedido a más de 300 trabajadores. Entonces estamos hablando de una empresa que despide a más de 300 trabajadores y hoy se victimizan y no quieren acatar lo que marca la ley”, concluyó.
“El gremio como fuerza de choque”
El vocero de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, recordó ayer que la vigencia de la ley de descanso dominical significará una baja en el ingreso de muchos empleados que rondará los 3 mil pesos promedio. “Yo me remito al dossier de fotocopias que tengo de los recibos de sueldo, no sólo de Coto sino también de otras cadenas que entregamos en una reunión que tuvimos con la comisión de Gobierno del Concejo Municipal, donde ahí estaba el rubro «domingos trabajados» y lo que significaba para cada trabajador no tener más eso”, destacó.
“Creo que la sobrerreacción a esta movilización por parte de Empleados de Comercio lo que está mostrando es una desconexión entre el sindicato y la base de trabajadores. El gremio está planteando como un triunfo el cierre dominical y, según los números, a lo sumo un 10 por ciento de los empleados de comercio de Rosario trabajan en supermercados. Eso muestra que por determinadas razones, me parece, el sindicato está siendo utilizado más como una fuerza de choque de intereses económicos patronales que algo que tenga que ver con una práctica sindical legal. Sino no se explica por qué el descanso dominical se aplica solamente al 10 por ciento de los trabajadores”, remarcó.
Piden sanciones a través del Código de Faltas
En el marco del conflicto desatado por la negativa de algunos supermercados a acatar la ley provincial 13441 de descanso dominical, y su ordenanza de adhesión en el Concejo Municipal, el edil Eduardo Toniolli presentará una iniciativa que incorpora sanciones en el Código de Faltas municipal para aquellas empresas que incumplan la norma.
“Resulta fundamental que el Estado sancione duramente a aquellos que se burlan de la legislación vigente amparándose en su poder económico. Además de las sanciones que los Ministerios de Trabajo y de la Producción de la provincia pueden aplicar a los incumplidores, tal como lo establece la ley 13441, hay que incorporar penalidades en el Código de Faltas local a fin de brindarle herramientas de control y sanción al municipio, para que no sea testigo impávido de la prepotencia de los poderosos”, agregó.
El proyecto de ordenanza propone incorporar el siguiente inciso en el Código municipal de Faltas: “Serán sancionados con multas de 10.000 a 20.000 unidades fijas y/o clausura hasta 90 días y/o arresto hasta 15 días los comercios que no cumplan con la ordenanza 9.516, de adhesión a la ley provincial 13441”. Vale señalar que la unidad fija se calcula por el precio vigente de un litro de nafta súper.
