Rosario, sábado 13 de junio de 2026
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Rosario, sábado 13 de junio de 2026

Negocio inmobiliario: renovar casas antiguas abandonadas y volcarlas al mercado

Facundo Saranich se embarcó hace dos años en lo que hoy se conoce como flipping. Es el encargado de buscar la propiedad, convencer a inversores para su compra y refacción, diseñar las modificaciones y venderla en base a una activa presencia en redes sociales
Negocio inmobiliario: renovar casas antiguas abandonadas y volcarlas al mercado
Foto: Juan José García

Facundo es conocido en Instagram como @facuconstruye. Tiene 31 años y más de 640 mil seguidores interesados en el proceso de remodelación de viviendas, generalmente añosas y desmejoradas, para ponerlas en valor estético y económico.

Busca casas antiguas y abandonadas y las convierte en un negocio inmobiliario. Hoy este trabajo, que no es nuevo, se conoce bajo el nombre de flipping, aunque Facundo no se siente muy cómodo con esa categoría.

Foto: Juan José García

Flipping deriva del inglés flip: voltear o dar la vuelta. Es una estrategia de inversión y negocio que consiste en comprar un activo, mejorarlo, esperar el momento adecuado y venderlo para obtener una ganancia. De todas formas, Facu explica que generalmente el fliping se entiende como una remodelación superficial, de maquillaje, como las que se muestran en los típicos programas estadounidenses sobre remodelaciones. En cambio, dice, él y su socio se dedican a una renovación integral de la vivienda que le devuelva toda la funcionalidad.

Facundo hace viral cada publicación en redes porque se trata de un fenómeno atractivo y dinámico para los consumidores de los videos. Con presentaciones simpáticas muestra todo el proceso de restauración y construcción. Y explica las razones por las que lo hacen de una manera determinada y eligen ciertos materiales.

Hasta el momento, lleva dos viviendas intervenidas, pero entusiasmado con escalar el negocio. Es que lo disfruta y, por supuesto, es rentable.

España, el regreso y el nuevo negocio

Arrancó hace más o menos dos años. En ese entonces, residía en España junto a su socio. Ya le interesaba el reciclado de inmuebles, pero allí la inversión necesaria tornaba casi prohibitivo iniciarse en la actividad. Y además, quería volver a la Argentina.

Ya en Rosario, decidió que aquí iba a dedicarse a la remodelación de casas antiguas. Así arrancaron, y llevan recicladas dos viviendas de pasillo.

«Encontré una propiedad, junté los inversores, mi socio se tomó un avión y se quedó los siete meses que duró la obra», recuerda Saranich ese comienzo a finales de 2024. Esa casa ya tiene nuevos dueños y está habitada.

La segunda vivienda, en barrio Lourdes, es también de pasillo. Es la última, cerca del centro de manzana. Está en obras y a simple vista y sin la visión y perspectiva del negocio que tiene Facundo, cuesta imaginar cómo era y cómo quedará. El emprendedor sí lo tiene claro.

Para este proyecto su socio no pudo viajar. Y por eso contrataron a una arquitecta (Facundo aclara que él no es ni arquitecto ni ingeniero). «Soy el que busca la propiedad y a los inversores. Cuando encuentro una propiedad, soy el que define todos los ambientes pensando en cuál va a ser el precio final teniendo en cuenta, por ejemplo, la ubicación”.

Desarrollador e influencer

Saranich explica que “a la gente le gusta ver el proceso de las remodelaciones y yo pensé tengo muchas cosas para mostrar” y siguió: “hoy es mi trabajo principal”.

Foto: Juan José García

Hay muchos otros perfiles rosarinos que también se dedican a lo mismo ya que es una moda y es sobre todo rentable.

Flipping

“Existe desde toda la vida”, dice respecto al reciclado de casas antiguas. Aclara que, sin embargo, hay intenso debate en redes sociales sobre el tema. “Se llama restaurar, remodelar, reciclar. Y ahora el nombre más chic que es flipping, pero es algo que se hace desde hace un montón”, resume.

Para Facundo, flipping se relaciona con la remodelación sin tocar la estructura y allí él marca la diferencia: “Es una especie de lavada de cara, en nuestro caso la restauración es completa”, señala.

Lo que hacen Facundo y su socio es más profundo, operar sobre lo que está oculto pero hace a la habilitabilidad, además de la estética. “Hacemos las conexiones de luz, de gas, contrapisos, agregamos estructura. Si bien se intenta mantener la estructura existente para tener menores gastos, solemos agregar más metros cuadrados que hace que dé más rentabilidad luego”, explica.

Modelos rentables

Buscar domicilios abandonados y tener la visión de remodelarlos. Es un negocio inmobiliario. Facundo señala que en la búsqueda de inversores trabaja con una cartera que confía en su trabajo y con la meta de darles rentabilidad.

Foto: Juan José García

“En la actualidad, los números no están fáciles en el sector de la construcción, uno intenta explotar y sacar la mayor cantidad de dormitorios y espacios para poder venderlo mejor, eso hace por otro lado que los ambientes sean menores en metros cuadrados, no tan espaciosos a veces, porque su ticket de venta después va a ser mayor”.

El anillo de trabajo abarca el radio de Francia, 27 de Febrero y el río.

Una vez finalizada la obra, la gestionan con tres inmobiliarias para ponerla a la venta.