La familia de Ciro Otero, un niño de 4 años con diagnóstico de trastorno del espectro autista, denunció una presunta mala praxis luego de que el menor sufriera una grave descompensación durante una cirugía odontológica realizada en una clínica privada de la ciudad de Santa Fe y debiera ser trasladado de urgencia a terapia intensiva.
Daniel Otero, abuelo del niño, aseguró que atraviesan “los momentos más duros de nuestra vida” y relató que la intervención estaba programada para la extracción de piezas dentales debido a que las infecciones ya no podían tratarse de otra manera.
Según la denuncia presentada ante el Centro Territorial de Denuncias Norte, Ciro ingresó a quirófano alrededor de las 12 del mediodía bajo anestesia general, ya que por su condición de autista no podía realizarse el procedimiento únicamente con anestesia local. Horas después, la familia fue informada de que el niño había sufrido una bradicardia y una disminución de la frecuencia respiratoria.
“Pasaban las horas hasta que le avisan a la mamá que había tenido una bradicardia y que habían bajado las pulsaciones del corazón y la respiración”, relató Daniel Otero. Tras la descompensación, el menor fue derivado en código rojo a un sanatorio privado de calle Rivadavia, donde ingresó directamente a la unidad de terapia intensiva.
“Llegó descompensado, broncoaspirado y con sangre en un pulmón”, afirmó el abuelo del niño. Otero remarcó que Ciro no posee antecedentes cardíacos y que la única condición preexistente es su diagnóstico dentro del espectro autista.
Investigación judicial en marcha
La denuncia penal apunta contra la odontóloga y la anestesista que participaron de la intervención, además de cualquier otra persona que haya intervenido en el procedimiento.
De acuerdo con lo informado por la familia, durante la tarde del martes personal de la Policía de Investigaciones realizó procedimientos para secuestrar documentación, historia clínica y otros elementos vinculados con la cirugía.
“Era una operación que debería haber salido bien porque estaban los profesionales habilitantes y la clínica que ofrece legalmente este tipo de procedimientos”, sostuvo Otero.
Hasta el momento, el niño continúa internado y no ha despertado. El abuelo indicó que el último informe médico recibido no permitía establecer aún cuál será su evolución.
“El pediatra de cabecera nos explicó que, dentro de las características de la cirugía, esto podría ser reversible y que están trabajando para revertirlo con éxito”, señaló. No obstante, reconoció que el cuadro sigue siendo delicado. “A las cuatro de la tarde se cumplen 24 horas y todavía sigue intubado. Estamos en una zona de riesgo”, expresó.
La investigación judicial buscará determinar qué ocurrió durante la intervención odontológica y si existió alguna responsabilidad profesional en la descompensación que derivó en la internación del niño.