En una jornada cargada de emoción, identidad y sentido patriótico, la comunidad de Alvear conmemoró el Día de la Bandera, homenajeando el legado de Manuel Belgrano y los valores que nuestro símbolo patrio representa para todos los argentinos. El acto tuvo lugar en el Puerto Cultural, un espacio que continúa consolidándose como punto de encuentro comunitario, cultural y educativo. Allí, vecinos, familias, docentes, instituciones y autoridades locales compartieron una ceremonia atravesada por el respeto, la memoria y el compromiso con la patria.
En esta fecha tan significativa, se llevó adelante la Jura a la Bandera de los alumnos y alumnas de 4.º grado de la localidad, uno de los momentos más emotivos de la jornada. Cada estudiante asumió este importante paso en su formación ciudadana con profundo respeto y amor por los colores celeste y blanco.
Durante su discurso, el intendente Carlos Pighin destacó la importancia histórica y simbólica del 20 de junio, al recordar el paso a la inmortalidad de Manuel Belgrano, creador de la Bandera Nacional. “Hoy nos reunimos en un nuevo aniversario de una de las fechas más representativas para nuestra historia y también para mis valores más profundos”, expresó.
Pighin remarcó que Belgrano fue uno de los máximos héroes nacionales, no solo por su rol político, militar e intelectual en el proceso que condujo a la Revolución de Mayo y la Independencia, sino también por los valores que encarnó a lo largo de su vida: integridad moral, austeridad, compromiso con la educación, desinterés personal y sacrificio por la patria.
“Belgrano no pensó la patria solamente desde el campo de batalla. También la pensó desde las escuelas, desde el trabajo, desde la producción, desde la igualdad de oportunidades”, sostuvo el intendente, al poner en valor su mirada adelantada sobre la educación pública, el desarrollo técnico, la industria nacional, la agricultura y el conocimiento como herramientas para transformar la realidad.
En otro tramo de su mensaje, Pighin vinculó el sentido de la Bandera con la construcción de comunidad. Señaló que el símbolo patrio representa unidad, soberanía, identidad, libertad y esperanza, y convocó a sostener esos valores en la vida cotidiana, especialmente en espacios compartidos como el Puerto Cultural.
“El Puerto Cultural es un lugar que seguirá tomando color, que seguiremos pensando, planificando y llenando de encuentros, comunidad y vida. Desde hace un tiempo lo vienen ocupando los jóvenes, la cultura y el arte, y eso también expresa una forma de construir futuro”, afirmó.
El intendente también planteó una reflexión sobre el valor de la vida comunitaria en tiempos donde el mundo muchas veces avanza hacia lo individual. En ese sentido, reivindicó la cercanía, el encuentro, la sobremesa, la amistad y la participación como rasgos propios de la identidad argentina y como una fortaleza frente a los desafíos actuales.
“En un mundo que muchas veces se enfría, esa capacidad de encontrarnos, de acompañarnos y de vivir en comunidad puede ser una enorme ventaja”, expresó, y agregó que ese es el camino que se busca promover para niños, jóvenes, familias y adultos: una comunidad que se mire a los ojos, que participe, que se cuide y que entienda que nadie se realiza solo.
La jornada permitió renovar el compromiso con los valores que Manuel Belgrano defendió con su vida: la educación, el bien común, el servicio al prójimo, la libertad y la construcción colectiva de la patria.
Desde la comunidad se felicitó especialmente a cada estudiante de 4.º grado por este importante paso en su formación ciudadana, y se agradeció el acompañamiento de las familias, docentes, instituciones y vecinos que participaron del emotivo acto.
La conmemoración cerró con una propuesta abierta a toda la comunidad, que combinó música, tradición, arte y participación. Hubo música en vivo con Ralukuna y Natalia Nievas, la presentación del Taller de Folklore del CEA, paseo de artesanos y emprendedores, y una actividad especial en el Espacio Joven, donde los vecinos pudieron llevar sus remeras para estampar.
De esta manera, el Día de la Bandera no solo fue una jornada de homenaje y memoria, sino también una celebración comunitaria, donde la cultura, las familias, los jóvenes y las instituciones volvieron a encontrarse bajo los colores celeste y blanco.