La Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de Santa Fe manifestó su preocupación por la cantidad de menores heridos por armas de fuego producto de tiroteos en distintas zonas de la ciudad de Rosario. Desde esa repartición informaron que se viene relevando un notorio aumento de los casos de chicos y chicas que son víctimas directa o indirectamente de situaciones de violencia que se dirimen a balazos: según relevaron –en base a datos periodísticos– en los últimos 12 meses unos 15 niños sufrieron heridas de armas de fuego en la ciudad.
La semana pasada causó conmoción –y terminó trascendiendo a nivel nacional– el caso de dos chicos que fueron heridos en el marco de una balacera entre bandas, mientras practicaban fútbol en el club Defensores de América, en la zona norte de la ciudad. El lugar estaba lleno de niños y la frase de la presidenta de la entidad –“No fue una masacre de casualidad”– todavía resuena. Pero lo cierto es que este caso se sumó a muchos más ocurridos en distintos barrios, principalmente en la periferia.
Además se destacó que según un informe realizado por el Ministerio de Salud de la Nación y publicado en diciembre pasado establece que en 2014 “hubo en el país 2.981 muertes causadas por armas de fuego”.
La titular de la Defensoría, Analía Colombo, recordó que el desafío es “apostar desde el Estado al desarme de la población civil”.
“Las consecuencias son mucho más difíciles cuando vemos que hay violencia en todas sus manifestaciones pero con armas de fuego las cuestiones son irreversibles”, marcó la funcionaria.
“Sabemos que es una tarea muy compleja. Nadie tiene la fórmula perfecta pero nosotros como un organismo de control del Estado en políticas públicas decimos que tiene que haber un compromiso, una decisión política de las autoridades gubernamentales. Todos los poderes del Estado tienen que estar involucrados. También tiene que haber un compromiso de la sociedad civil, que muchas veces tiene miedo de denunciar; pero deben saber que puede reservarse la identidad”, continuó.
La funcionaria reconoció que hay fallas en todos los poderes del Estado y que es necesario trabajar para superarlas. “Yo formo parte del Estado y el ciudadano común no tiene por qué conocer las divisiones de poderes. El Estado tiene que estar para responder. Necesitamos un mayor compromiso de los tres poderes: el Judicial, a la hora de aplicar sanciones, de juzgar; del Ejecutivo a la hora de un mayor control con respecto a la tenencia de armas por parte de ciudadanos civiles; y obviamente del Legislativo con la sanciones de leyes con mayor peso para propiciar ese desarme”, enumeró.
“No se si los controles del Estado son ineficientes, creo que pueden ser insuficientes, porque prohibirle la salida del niño a un patio de un colegio no es la solución, la solución es que el niño pueda vivir integralmente en todos sus ámbitos, incluyendo el patio de la escuela, que es un lugar recreativo, lúdico y muy necesario dentro de la educación formal y no formal”, siguió.
“Nosotros manifestamos nuestra preocupación y apelamos al sentido de la cordura y la sensibilidad de la población porque entendemos que los chicos tienen derecho a vivir en una sociedad de paz, poder circular por todos los lugares públicos y privados y por eso en este sentido decimos que no son los chicos los que están desubicados en los lugares sino las personas que tienen armas”, concluyó.
