En un contexto de fuerte aumento de la demanda de atención por salud mental y consumos problemáticos en hospitales, el Concejo Municipal aprobó a fines de 2025 una ordenanza que obliga a la Municipalidad a implementar una Guía de Evaluación y Atención para guardias y el Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES). La norma busca unificar criterios de intervención, ordenar circuitos y dar respuestas sanitarias ante situaciones de crisis.
Por Agustín Aranda
El aumento sostenido de las atenciones por salud mental y consumos problemáticos en hospitales públicos viene siendo una de las principales tensiones del sistema sanitario en los últimos años. La pandemia por Covid-19, combinada con el impacto de la crisis económica y social, modificó de manera significativa el perfil de las consultas en guardias y servicios de emergencia, especialmente en las grandes ciudades.
Ese nuevo escenario fue confirmado por la ministra de Salud de Santa Fe, Silvia Ciancio, quien indicó que las atenciones en guardias hospitalarias por estas problemáticas aumentaron un 133% en el primer semestre de 2023 en comparación con el mismo período del año anterior. Además, según datos oficiales difundidos en 2024, se duplicaron las internaciones en hospitales generales y las consultas en consultorios externos. “Encontramos una concentración muy marcada de los equipos y los dispositivos en las grandes urbes, además de una falta de abordaje de consumos problemáticos”, señaló entonces la funcionaria.
En Rosario, ese crecimiento de la demanda impactó de lleno en las guardias hospitalarias y en el Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES), dos espacios clave donde se concentran las urgencias y emergencias. La sobrecarga de los equipos, la falta de criterios homogéneos de intervención y la ausencia de herramientas específicas para evaluar crisis subjetivas comenzaron a generar conflictos dentro de los efectores.
Sumado a esto trabajadores y trabajadoras de la salud reclamaron por mejores condiciones de seguridad para atender este tipo de demanda y de la violencia en las guardias. En el pedido indicaron que una de las necesidades era más presencia policial, algo que fue tratado entre el Concejo, el sindicato de municipales y la Municipalidad de Rosario, y que derivó en una mesa de trabajo para revisar cómo mejorar las condiciones de atención y seguridad en cada uno de los 8 hospitales dependientes del municipio.
Este lunes desde el Boletín Oficial Municipal se conoció la ordenanza votada en 2025 que dispone que la Municipalidad de Rosario deberá implementar una Guía de Evaluación y Atención ante Emergencias y Urgencias en Salud Mental y Consumos Problemáticos destinada específicamente a los servicios de guardia hospitalaria y al Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES).
El texto establece que la guía tendrá carácter obligatorio y deberá funcionar como una herramienta común para todos los efectores municipales, con el objetivo de unificar criterios de intervención y reducir la dispersión de prácticas ante situaciones similares.
Según lo dispuesto en el texto, la guía deberá contemplar una serie de contenidos mínimos orientados a ordenar la atención de urgencias y emergencias en salud mental y consumos problemáticos. Entre los puntos centrales, se deberá incluir criterios claros para la evaluación inicial de la situación, contemplando variables clínicas, sociales y contextuales. Esto significa contar con pautas que permitan distinguir entre una urgencia subjetiva, una emergencia sanitaria y otras situaciones que no requieren internación ni intervención de alta complejidad.
La nueva guía también deberá definir niveles de urgencia, estableciendo qué tipo de respuesta corresponde en cada caso. Por ejemplo, cuándo una situación puede resolverse con una intervención breve en guardia, cuándo requiere derivación a otro nivel de atención y cuándo se justifica una internación en un hospital general.
Otro eje central es la identificación y evaluación de riesgos, tanto para la persona usuaria como para terceros y para el personal de salud. La ordenanza apunta a que esta evaluación se realice desde criterios sanitarios y no desde presunciones de peligrosidad, evitando respuestas automáticas como la solicitud de custodia policial sin justificación clínica.
La norma que entró en vigencia desde este lunes establece que la guía deberá promover intervenciones interdisciplinarias, con participación de equipos de salud mental cuando la situación lo requiera. Esto incluye la definición de roles dentro de la guardia y del SIES, para evitar superposiciones o vacíos en la atención.
En términos prácticos, la guía deberá precisar qué profesionales intervienen en cada etapa, cómo se articula la atención entre médicos, enfermeros, trabajadores sociales y equipos especializados, y de qué manera se documentan las decisiones tomadas durante la atención de la urgencia. También se prevé que la herramienta incluya pautas para la comunicación con familiares o referentes afectivos, un aspecto clave en situaciones de crisis que muchas veces queda librado a la improvisación.
En cuanto a las derivaciones y continuidad de los cuidados, la guía deberá establecer circuitos claros para la articulación entre guardias hospitalarias, centros de salud, dispositivos comunitarios y otros niveles de atención. Esto incluye definir cuándo corresponde una derivación dentro del sistema municipal, cuándo se requiere la intervención de efectores provinciales y cómo garantizar el seguimiento posterior de la persona atendida. La norma apunta a reducir las internaciones innecesarias y a evitar que las personas queden atrapadas en un circuito de reingresos frecuentes a las guardias.
Emergencia. La inclusión del SIES dentro del alcance de la ordenanza es uno de los aspectos centrales del texto. La guía deberá contemplar pautas específicas para la intervención en escenarios extrahospitalarios, como la vía pública o domicilios particulares, donde el SIES suele ser el primer actor del sistema de salud en llegar. En esos casos, la herramienta deberá establecer criterios para la evaluación en territorio, la toma de decisiones sobre traslados y la articulación con otros dispositivos. El objetivo es evitar intervenciones descoordinadas y reducir la dependencia de respuestas policiales ante situaciones que requieren abordaje sanitario.
La ordenanza remarca que la guía deberá estar alineada con la Ley Nacional de Salud Mental y la normativa provincial vigente. En ese marco, se reafirma que la intervención de fuerzas de seguridad debe ser excepcional, fundada y limitada en el tiempo, y que no puede sustituir la tarea del sistema de salud, algo que fue recomendado por el Órgano de Revisión santafesino de la Ley de Salud Mental.
Como en todo artículo periodístico que busque contar una realidad vinculada a las violencias, la Salud Mental y los consumos problemáticos, es necesario recordar que las instituciones mencionadas aquí tienen sus vías de contacto disponibles para cualquier consulta.
En el caso del ORLSM de Santa Fe trabaja en dos sedes: en la capital santafesina –Eva Perón 2726– y en Rosario, en Tucumán 1681. En ambos casos su horario de atención es de 9 a 15. El teléfono y correo electrónico de contacto es el mismo: 342-5111061 y organoderevision@defensoriasantafe.gob.ar.
También es clave recordar que la ley nacional de Salud Mental y Adicciones prohíbe que los centros de salud públicos rechacen la atención basada en cualquiera sea la forma discriminación en los más de 700 centros de salud que funciona en Santa Fe.
El mediocampista que puede jugar de delantero está arribando a Rosario para convertirse en jugador…
El ministro eligió arremeter contra el kirchnerismo en vez de dar explicaciones técnicas. “Deuda tomaban…
Se trata del oficial principal Maximiliano Montepeloso, quien fue pasado a disponibilidad por el Ministerio…
Náutico se prepara para la acción de la Liga Femenina con optimismo y mucho trabajo.…
La víctima, de 40 años, vive a tres cuadras y está en estado reservado en…
La pretemporada de Central ya lleva dos días. Y todavía ninguna cara nueva. Pero esta…