Equipos rosarinos trabajaron en conjunto con profesionales de la Dirección Nacional de Arquitectura, dependiente de Obras Públicas de la Nación, para la constitución de los pliegos de una obra que propiciará cambios sustanciales en el sitio emblemático e histórico de la ciudad.
“Es un día muy importante», consideró Paniagua. «Los trabajos son una verdadera obra de arte y se verán esos frutos», destacó la funcionaria municipal.
El proyecto estipula reparaciones en la base de la torre, en la fuente de la proa y en el mástil. Además se arreglarán todas las superficies del Monumento. Y más allá de los trabajos de hidrolavado está previsto que se realicen tareas de impermeabilización.
También se llevarán adelante obras sobre los laterales y en los copones distribuidos en distintos puntos. Lo mismo que la puesta en valor del espacio que contiene la llama votiva.
Las obras también contemplan modificaciones en la iluminación del Monumento, mejoras en el ascensor que volvió a romperse en plenas vacaciones de invierno. Se reacondicionará además la Sala de las Banderas.