La galería La Favorita volverá a quedar vacía, esta vez ante la falta de renovación de la totalidad de los comercios que se habían incorporado en la nueva reapertura del icónico edificio de calle Sarmiento y Córdoba de la ciudad de Rosario.
El próximo 30 de junio, todos los locales comerciales abandonarán el edificio al concluir los últimos contratos de los comercios que aún quedaban en pie, incluido el mall de capitales chinos que funciona en el subsuelo.
Los problemas contractuales entre la familia propietaria del inmueble y la empresa que realiza la explotación de este paseo comercial fueron el detonante para que, posteriormente, concluya de manera precipitada esta innovación para el centro rosarino que duró poco menos de cuatro años.
Los mismos comerciantes reconocen que, más allá de la situación particular que vivieron en cuanto a la forma de administración que poseía la nueva La Favorita, el centro de Rosario experimentó una caída en su movimiento y su volumen de compradores en líneas generales.
La historia de un renacimiento: cómo fue que la célebre La Favorita volvió abrir sus puertas