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El primer tiempo dejó una sensación clara: Newell’s estaba haciendo un partido con personalidad, compitiendo de igual a igual ante Independiente, pero una jugada de otro partido terminó inclinando el resultado. Santiago Montiel sacó un remate extraordinario para poner el 1-0 y romper un desarrollo que, hasta ese momento, mostraba a la Lepra firme en su plan.
Desde el arranque, Independiente tomó la iniciativa y empezó a exigir a Reinatti. A los 2 minutos, el arquero respondió con seguridad tras un córner. Siete minutos más tarde volvió a intervenir luego de un centro de Montiel y, a los 12, le ganó un nuevo duelo al propio delantero tras una espectacular chilena.
Más allá del dominio territorial del Rojo, Newell’s intentó sostener su idea. A los 13 minutos armó una buena jugada asociada entre Guch y Escobar que terminó anulada por posición adelantada, una muestra de que podía generar cuando encontraba espacios. En defensa, Luciano tuvo una actuación muy sólida y a los 15 minutos protagonizó un cierre determinante cuando Avalos quedaba de cara al gol.
Independiente siguió avisando. A los 16 minutos, Valdez ganó de cabeza y volvió a inquietar, mientras que a los 22 Gutiérrez probó desde afuera sin complicar a Reinatti. A los 29, Montiel ejecutó un tiro libre que otra vez encontró una gran respuesta del arquero rojinegro, una de las figuras del primer tiempo.
El gran problema de Newell’s estuvo en la recuperación de la pelota: cada vez que logró quitarla, le costó hacerla circular y sostener la posesión. Aun así, tuvo la ocasión más clara a los 20 minutos. Guch filtró un muy buen pase para Ramírez, que definió ante Rey, pero el arquero de Independiente evitó la apertura del marcador. A los 30 minutos, Newell’s sufrió un nuevo contratiempo con la lesión de Walter Núñez, quien debió dejar la cancha para el ingreso de Thomas Ríos.
Cuando parecía que el primer tiempo se iba sin goles, apareció la diferencia individual. A los 40 minutos, tras un centro de Fedorco, Santiago Montiel encontró el espacio y sacó un remate formidable entre cuatro jugadores para marcar un gol de otro partido, imposible para Reinatti.