Luego de casi seis décadas, la cadena Autofarma confirmó el cierre de sus operaciones en las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego. El directorio oficial de la empresa registra 17 sucursales y, con su decisión, deja a alrededor de 210 trabajadores en la calle.
Durante una audiencia realizada el pasado viernes ante la Dirección General de Conflictos Colectivos e Individuales del Ministerio de Trabajo santacruceño, representantes del grupo Llaneza confirmaron que cerrarán todas las oficinas de la firma.
En otra muestra de la crisis económica que afecta al sector de Salud, el desenlace que los trabajadores venían advirtiendo desde hacía semanas finalmente se concretó. Desde la Asociación de Empleados de Farmacia Zona Austral de Santa Cruz plantearon una situación crítica. «Hace 70 días los trabajadores no tienen el dinero para comer», expresaron durante la audiencia.
De acuerdo a lo detallado por El Diario Nuevo Día, representantes empresariales argumentaron que la falta de pago de las prestaciones realizadas a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) durante un período prolongado generó una situación financiera crítica.

En ese sentido, aseguraron que se sumó la imposibilidad de reponer stock y afrontar regularmente las obligaciones con las droguerías y demás proveedores indispensables para mantener la actividad. Esto provocó que hoy resulte imposible sostener el funcionamiento.
Mientras los trabajadores acumulaban deudas de alquileres y tarjetas producto de la falta de ingresos, el sector gremial cuestionaba que los establecimientos continuaran funcionando mientras los salarios seguían sin aparecer.
De acuerdo con el testimonio de los empleados, desde hace varios meses los haberes comenzaron a abonarse de manera fraccionada, con depósitos parciales que variaban según la disponibilidad de fondos.
La preocupación se centra ahora en el cobro de los salarios pendientes y en la definición de las indemnizaciones correspondientes.