Rosario, miercoles 27 de mayo de 2026
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Rosario, miercoles 27 de mayo de 2026

Alivio en el puerto: el caso sospechoso en el buque de Vicentín era Herpes Zóster y no Ébola

Los análisis médicos de urgencia trajeron alivio al Cordón Industrial. El operario extranjero que presentaba fiebre y ampollas cutáneas padece la afección conocida popularmente como "culebrilla". Los especialistas detallan los síntomas de esta reactivación viral y cómo son los tratamientos.
Alivio en el puerto: el caso sospechoso en el buque de Vicentín era Herpes Zóster y no Ébola

La tensión epidemiológica que mantuvo en vilo a las terminales marítimas de San Lorenzo durante las últimas horas quedó completamente disipada. Las autoridades sanitarias y los profesionales médicos del sanatorio privado de Rosario confirmaron que el tripulante extranjero evacuado del buque mercante amarrado en la planta de Vicentín no padece el virus del Ébola, echando por tierra las versiones de máxima alarma que se habían irradiado en el sector portuario.

El paciente, quien se desempeña como engrasador (E.G.) en la embarcación de ultramar, fue diagnosticado formalmente con un cuadro agudo de Herpes Zóster, una afección dermatológica y neurológica de origen viral conocida popularmente en la Argentina como “culebrilla”. Si bien la espectacularidad de los síntomas iniciales —que incluyeron fiebre alta de 38.9º, mialgias intensas y erupciones ampollares en la piel— encuadró preventivamente en los protocolos de Sanidad de Fronteras, los exámenes clínicos de laboratorio descartaron de plano cualquier patología hemorrágica tropical.

¿Qué es el Herpes Zóster y por qué se confunden sus síntomas?

El Herpes Zóster es una enfermedad provocada por la reactivación del virus de la Varicela-Zóster (VVZ), el mismo agente infeccioso que causa la varicela durante la infancia. Una vez que una persona se cura de la varicela, el virus no desaparece del organismo, sino que permanece inactivado (“dormido”) en los ganglios nerviosos sensoriales.

Años o décadas más tarde, debido a factores como el estrés severo, la fatiga extrema, la baja de defensas en el sistema inmunológico o el propio envejecimiento celular, el virus puede “despertarse”, viajar a lo largo de las fibras nerviosas hacia la piel y manifestarse con un cuadro muy doloroso.

Síntomas característicos de la afección:

  • Erupción cutánea y ampollas: Aparecen ampollas o vesículas llenas de líquido que, por lo general, se distribuyen en forma de franja o “cinturón” en un solo lado del cuerpo (frecuentemente en el torso, la espalda o el rostro).
  • Dolor neurálgico: Es el síntoma más agudo. Se describe como un dolor ardiente, punzante, con hormigueo o hipersensibilidad extrema al tacto en la zona afectada, incluso días antes de que aparezcan las manchas.
  • Fiebre y malestar general: Al tratarse de una reactivación virológica, es sumamente común que el paciente presente picos de fiebre alta (como los 38.9º que registró el marinero), escalofríos, dolor de cabeza y fatiga muscular (mialgia).

Posibles tratamientos para la “culebrilla”

Aunque el Herpes Zóster no tiene una cura definitiva (el virus vuelve a su estado de latencia), existen protocolos médicos estandarizados de alta efectividad para mitigar los dolores, acelerar la cicatrización y evitar complicaciones crónicas como la neuralgia posherpética (un dolor de nervio que puede persistir por meses).

Los tratamientos habituales que ya se le aplican al tripulante en Rosario comprenden:

  • Medicamentos Antivirales: Fármacos específicos como el Aciclovir, Valaciclovir o Famciclovir. Para obtener el máximo beneficio, deben ser administrados idealmente dentro de las primeras 72 horas desde que aparecieron las erupciones en la piel. Ayudan a acortar la duración del brote y disminuyen la replicación del virus.
  • Analgesia para el dolor: Debido a la intensidad del compromiso nervioso, se suelen recetar desde antiinflamatorios comunes hasta analgésicos más potentes de acción neurológica (como la gabapentina o la pregabalina) o parches tópicos de lidocaína.
  • Cuidados de las lesiones: Mantener las ampollas limpias, secas y cubiertas con gasas estériles y no adhesivas para evitar que se produzca una sobreinfección bacteriana en la piel.

Con el diagnóstico definitivo sobre la mesa, Sanidad de Fronteras levantó las restricciones preventivas sobre la embarcación en los muelles de San Lorenzo, permitiendo que la terminal de Vicentín retome su ritmo de operaciones logísticas habitual, mientras el operario evoluciona favorablemente en el centro asistencial del microcentro rosarino sin representar ningún tipo de riesgo para la salud pública.