Aparece como cierto, como una sensación potente, que Argentina esta por debajo de su nivel. Esto es, del nivel de juego que nos tenía acostumbrados.
Ahora bien, ¿no es posible recuperar algo de aquel funcionamiento?
Las respuestas son tan variadas como el amplio abanico de opiniones. En esta encrucijada se pondría de manifiesto que veces que tiene mas valor (por decirlo de algún modo) las preguntas, aunque éstas retoricas.
Lo que no es retorico es que Argentina ganó, no sin dificultades, todos sus partidos, lo cual es un dato insoslayable.
Sin embargo, lo curioso es que en el mundo del fútbol siempre se afirmó que lo importante (lo único diría el Doctor) es ganar.
Es más, existe una turba de comunicadores de todo tipo y color, que asocia “ganar” con “jugar bien”. Lo dicen sin tapujos: “ganar es jugar bien” o viceversa, como usted guste.
Este cronista esta bien lejos de esa mirada. Argentina no esta jugando todo lo que puede (o podría) pero, está ganando. ¿y si recupera la memoria?
Es cierto que con un funcionamiento de equipo las chances de ganar aumentan considerablemente. Pero en fútbol todo puede pasar. Sólo recordar el Mundial 90 en Italia.
Es también cierto que en el fútbol hay mas lógica de lo que a priori se puede suponer. Es por esto que general casi siempre ganan los mismos.
Un partido único le agrega un condimento de tensión que a veces no es fácil sobrellevar.
Asi las cosas las chances de Argentina, creo, están intactas.

Como sea, en este contexto sería oportuno releer el libro “El Partido” de Andrés Burgo que da cuenta del partido de fútbol más legendario de la historia: el del 22 de junio de 1986, en el Mundial de México, cuando la selección argentina enfrentó a Inglaterra y le ganó con dos goles Diego Armando Maradona (“La mano de Dios” y El Gol del Siglo”).

El texto, publicado en 2016, dio pie a la película, “El Partido”, una suerte de documental, dirigida por Juan Cabral y Santiago Franco.
Curiosamente (o no tanto) no está en cartel; salvo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el cine Gaumont, que el domingo pasado lleno la sala y quedo gente en la calle.