En las últimas horas se conoció la noticia del fallecimiento de Ramiro Agulla, uno de los publicistas más importantes de la historia publicitaria argentina, responsable de algunas de las campañas comerciales y del universo de la política más recordadas de todos los tiempos.
Nacido en Río Gallegos y criado en Buenos Aires, Agulla, de 66 años, estudió publicidad en la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad. Por el momento no trascendieron las causas de su muerte.
Uno de los primeros en despedirlo fue su histórico socio, Carlos Baccetti, quien lo recordó con una frase cargada de emoción: “Un prócer que se fue un 9 de Julio. Hasta eligió bien la fecha”.
Agulla marcó un antes y un después en la publicidad argentina. Junto a Baccetti fundó la emblemática agencia Agulla & Baccetti, desde donde desarrolló campañas que trascendieron el mundo de las marcas para convertirse en fenómenos culturales que aún permanecen vigentes en el imaginario colectivo.
Entre sus trabajos más recordados figura “La llama que llama”, corte realizado para la empresa Telecom. También “Gueropa” para Renault Clio, y campañas para empresas como Coca-Cola, Quilmes, OCA, Banco Itaú e YPF, entre muchas otras, con remates que el público repitió por años.
Su nombre también quedó asociado para siempre al marketing político. En 1999 fue el creador del recordado spot “Dicen que soy aburrido”, que formó parte de la campaña presidencial de Fernando De la Rúa. Con el paso del tiempo, esa pieza se convirtió en uno de los anuncios políticos más emblemáticos de la democracia argentina, más allá del uso humorístico que se le dio en algún momento.
Además de su trabajo en publicidad, asesoró a numerosos dirigentes políticos. Tras la campaña de De la Rúa, trabajó con Carlos Menem, Francisco de Narváez, Sebastián Piñera, Vicente Fox y John McCain, entre otros.
Agulla definía su rol con una frase que repetía cada vez que le preguntaban por sus clientes, buscando correrse de cualquier definición política: “Yo no soy político. Soy publicitario. Hago anuncios, soy el chico del delivery”.
A lo largo de su trayectoria recibió múltiples reconocimientos por su creatividad y fue considerado uno de los principales responsables de posicionar a la publicidad argentina entre las más prestigiosas del mundo debido a importantes premios y nominaciones.