Cada 12 de agosto se conmemora el Día Mundial del Hijo del Medio, una fecha que, aunque no cuenta con reconocimiento oficial, se celebra ininterrumpidamente desde 1986. Este día busca visibilizar a quienes popularmente son llamados los «eternos olvidados»: los hermanos que nacen en el medio, ni primeros ni últimos. La iniciativa surgió de Elizabeth Walker, quien impulsó la idea original de dedicarles una jornada especial.
Según Walker, los hermanos del medio suelen atravesar sensaciones de frustración e incluso de exclusión dentro de la dinámica familiar, al no ocupar ni el lugar del primogénito ni el del menor.
En un principio, la propuesta era festejarlo el segundo sábado de agosto. Más tarde, en Estados Unidos se fijó definitivamente el 12 de agosto, con la intención de que estos hermanos tuvieran, al menos por un día, un lugar protagónico.