Mientras la organización informaba por altoparlantes que el velorio podría alcanzar el millón de asistentes y confirmaba que permanecería abierto “hasta que entren todos”, la joven esperaba sentada sobre el cordón de la vereda, compartiendo mates y sosteniendo una bandera argentina.
Sobre las franjas celestes de esa bandera apenas podían leerse dos palabras: “Gracias Indio”. Sin embargo, detrás de ese breve mensaje se escondía una historia profunda, atravesada por la admiración, el dolor y la gratitud.
“El Indio es el Dios de los rotos”
En medio de una jornada marcada por canciones, lágrimas, abrazos y recuerdos, Agustina fue entrevistada por un canal de televisión porteño. La pregunta fue simple: qué significaban para ella esas dos palabras escritas en la bandera.
“A mí me parece que el Indio es muchas cosas, pero es el Dios de los Rotos, me parece a mí, no a todos les atraviesa, muchos quieren que les atraviese y no pueden. Todos los que estamos acá, tenemos algo en común: es que estamos rotos un poco”, expresó.
La joven sostuvo que las letras de Solari lograron conectar con experiencias personales muy profundas. “Sentimos que el Indio nos escribió y nos habló a cada uno de nosotros. Por lo que sea, chorros, drogadictos, suicidas, apaleados, no importa. Siempre fue una banda y una música que siempre tuve de fondo y me caló y me entró cuando me rompí y tuve una grieta”, relató.
La música que encontró sentido en el dolor
Su testimonio se volvió aún más conmovedor cuando recordó uno de los momentos más difíciles de su vida. “Lo único que tenía más abajo del fondo donde estaba, era la muerte. Y la muerte me dio dos veces un beso en la frente y ahí, cuando me tiré y reposé, fue cuando las letras del Indio, que sonaban de fondo, empezaron a tener sentido para mí”, afirmó.
Las palabras resonaron entre cientos de fanáticos que compartían una sensación similar: la de haber encontrado refugio en canciones que acompañaron distintas etapas de sus vidas.
En un contexto de profunda tristeza por la partida del músico, Agustina destacó además el valor de la comunidad ricotera. “La lealtad de estar acá es un momento muy justo para todos, porque esto nos obliga a organizarnos, a estar juntos cuando sentimos que perdemos, perdemos, perdemos y perdemos”.
“El Indio se hace eterno”
La joven también dejó una reflexión sobre el legado del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y la manera en que continuará presente a través de su obra. “Ahora, ocurre esto que nadie quiere (la muerte del ídolo). Pero el Indio se hace eterno”, expresó, sintetizando el sentimiento que predominaba en las inmediaciones del velatorio.
Antes de finalizar, dejó una frase que rápidamente comenzó a circular entre los seguidores del músico: “Nos quedarán pocos, pero somos muchos para bancar a los pocos que nos quedan. Vamos a seguir, vamos a seguir hasta que sea el último baile con el Indio cerca. Pero vamos a seguir”.
Y cerró con orgullo una presentación que resumió el vínculo entre el artista y su tierra natal: “Soy Agustina de Paraná, la ciudad donde nació el Indio”.