Rosario, miercoles 03 de junio de 2026
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Rosario, miercoles 03 de junio de 2026

Javkin presentó Mil65, una política pública para cuidar a la primera infancia y las personas mayores

La Municipalidad de Rosario lanzó este martes en La Comedia un programa que potencia las acciones de cuidado en los primeros 1.000 días de vida y en los adultos mayores de 65 años
Javkin presentó Mil65, una política pública para cuidar a la primera infancia y las personas mayores

El intendente Pablo Javkin presidió este martes 2 de junio el encuentro de presentación del programa «Mil65», una estrategia de intervención municipal destinada a dos momentos clave de la vida: la primera infancia y las personas mayores, en el marco del nuevo escenario que involucra a las políticas de cuidado en los primeros 1.000 días de vida y en los adultos mayores de 65 años.

El contexto de la iniciativa está dado por un mundo en el que cada vez nacen menos niños y niñas, y al mismo tiempo, las personas viven cada vez más años, un cambio demográfico que se acrecienta año a año y del que no es ajena la ciudad de Rosario.

El lanzamiento se concretó en el Teatro La Comedia ante organizaciones de distintos ámbitos (universidades, credos, centros de jubilados, jardines, vecinales, maternidades) como punto de inicio de una política pública que busca fortalecer el acompañamiento, la prevención y la construcción de vínculos comunitarios en toda la ciudad.

Llegar antes, acompañar mejor y construir comunidad son definiciones clave sobre las que se construye “Mil65”, la nueva estrategia lanzada por la Municipalidad para potenciar sus políticas de cuidado frente a los desafíos de este tiempo. El plan hace foco en dos poblaciones específicas: la primera infancia, niños de 0 hasta 3 años, y los adultos mayores de 65, sobre todo las más de 40.000 personas que transitan ese tramo de la vida en soledad.

“Sabemos que en Rosario hay 39.200 niños en sus primeros mil días, pero también que hay 2.200 de ellos con nombre y apellido que son los más urgentes y a los que si no llegamos rápido, su desarrollo va a ser diferente”, afirmó Javkin durante la presentación del programa en La Comedia (Mitre 958), donde planteó el tiempo de esas urgencias.

“Queremos llegar en los primeros tres meses a estos 2.200 chicos prioritarios y a los 40.000 adultos que viven solos”, adelantó el intendente, mientras que para la población de mayores de 65, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, anunció la apertura de “La Casa Grande”, un centro de día para adultos mayores en la zona sur, y la puesta en funcionamiento de un nuevo Hogar Nocturno, también para esta población.

Con la mirada puesta en la cercanía y la nominalización de las poblaciones en riesgo, la estrategia se desplegará a partir de un reordenamiento de los recursos propios del municipio, profundizando la articulación entre salud, desarrollo humano y territorio, incorporando dispositivos de seguimiento personalizado y fortaleciendo los vínculos comunitarios.

Sin embargo, la gran apuesta es sumar como “aliados” a otros actores sociales, desde organizaciones técnicas y actores socioeconómicos hasta redes de voluntariado y otros organismos gubernamentales. Una red de universidades, colegios profesionales de diversas áreas de la salud, centros de jubilados, centros comerciales, asociaciones empresarias y organizaciones sociales que desde el inicio adhieren al plan de ampliar la red de cuidados.

Los primeros mil días

El cuidado como derecho inalienable y el Estado como garante de ese derecho para todas las personas son los pilares de esta política que llega en un momento donde “la ciudad tiene el desafío de construir paz, y la paz tiene que ver con los lazos porque siempre hay paz cuando no hay indiferencia”, remarcó el intendente.

Sin dejar de mencionar la “inspiración” del programa en la que definió como “una política pública ejemplar, como fueron los Centros Crecer que desarrolló Hermes Binner y que pusieron el foco en la primera infancia”, Javkin enmarcó el “Mil65” en los cambios actuales que enfrenta la ciudad y, sobre todo, en su transformación demográfica.

“Es un tiempo de muchos cambios en lo demográfico. Hoy decimos que hay 9.000 niños naciendo cada año, cuando hace seis años eran 10.000 u 11.000; y la gente vive más años y una persona de 82 años que en otra época hubiera sido un anciano, hoy la vida se prolonga y tiene necesidades diferentes”, afirmó el intendente.

En ese escenario están los casi 40.000 niños y niñas que transitan sus primeros 1.000 días de vida en Rosario y muchos de ellos con trayectorias fragmentadas de acceso a los derechos. También las más de 143.331 personas mayores de 65 años, de las cuales 6 de cada 10 son mujeres y más de 40.000 viven solas enfrentando en su cotidianidad el debilitamiento de las redes comunitarias.

“Este es el universo del que hablamos, pero no es un número abstracto. Son personas con nombre, con un lugar y con una historia, lo que esta primera fase del programa nos interpela a pasar de cuántos a quiénes”, señaló por su parte la secretaria de Salud Pública de la Municipalidad, Soledad Rodríguez, quien junto al concejal de CREO, psiquiatra y psicoterapeuta Lucas Raspall señaló: “Lo que hagamos, o dejemos de hacer, en estos primeros mil días va a dejar una huella que dura décadas”.

Apelando al compromiso de toda la comunidad para tejer alianzas que permitan alcanzar a la mayor cantidad de niños y niñas, Rodríguez remarcó que “para que esta política sea universal necesitamos de todos y cada uno”.

Raspall, por su parte, afirmó: “No vamos a esperar que vengan, vamos a salir a buscarlos; los 9.000 niños que nacen cada año y sus familias que cuidan de ellos son la meta y ése debe ser un acuerdo de toda la ciudad para cuidarlos”

Acompañar a los mayores

Sobre las condiciones de los mayores de 65, los voceros fueron el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat y el secretario General del municipio, Miguel Tessandori, quienes plantearon los desafíos de la experiencia de envejecer en la ciudad.

“Detrás de muchos de los problemas que atraviesan las personas mayores aparece una situación que durante mucho tiempo permaneció invisible: la soledad no deseada”, dijo Gianelloni sobre ese fenómeno que va mucho más allá de vivir solo, sino que significa la pérdida de lazos y que afecta la salud física, la salud emocional, la autonomía y la calidad de vida.
El desafío, indicaron, es seguir fortaleciendo una política que Rosario viene construyendo desde hace años en una población que en la demanda social aparece entre las más vulnerables.

“Cuando vemos cómo crece la demanda social y la demanda alimentaria en la ciudad, vemos que actualmente esa demanda la encabezan los mayores y está enmarcada en la ruptura de los lazos comunitarios y la soledad”, afirmó el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat.

Además de la apertura de dos espacios específicos para la atención de adultos mayores en situación de riesgo, como son un centro de día y un hogar nocturno, Gianelloni detalló la ampliación de los programas que buscan reforzar los lazos comunitarios.

El Teléfono Acompañar, que abordará la “soledad no deseada” a partir de la escucha activa y la derivación a espacios de encuentro y atención; la Escuela de los Grandes, que llega a potenciar lo que la Escuela de Adultos Mayores venía trabajando desde hace más de una década; y la creación de El Club de los Grandes, con ofertas sociales y beneficios para quienes se asocien, estarán en el menú de nuevas ofertas.

“Vivimos en tiempos de esferas, donde cada uno está adentro pero las esferas se tocan, pero no se unen. Ése es el primer desafío que tenemos, construir comunidad, hacer esferas grandes, lograr contactos profundos y luchar contra la indiferencia”, afirmó el intendente al cierre del lanzamiento y agregó: “Venimos a aprovechar la historia que la ciudad tiene en uno de los momentos más difíciles, donde la crueldad impera como nunca antes”.

El programa

Se trata de una gran red impulsada por el Ejecutivo local, pero conformada por todas las instituciones de la ciudad, a modo de gran pacto ciudadano para combatir la indiferencia.

Mil65 parte de una definición central: la soledad y la indiferencia son dos de los grandes problemas de las sociedades actuales. A partir de esta premisa, el plan propone integrar, coordinar y fortalecer las capacidades que ya existen en el sistema público municipal, e incorporar alianzas estratégicas con distintos sectores, para llegar de manera más oportuna y cercana a quienes más apoyo necesitan.

La estrategia se enfoca en tres grandes desafíos que atraviesan a Rosario: los casi 40.000 niños y niñas que se encuentran en los primeros 1.000 días de vida; las más de 143.000 personas mayores de 65 años que viven en la ciudad, de las cuales más de 40.000 lo hacen solas; y la necesidad de reconstruir redes comunitarias y vínculos entre generaciones.

Frente a esta realidad, Mil65 propone una nueva forma de intervenir: pasar de políticas aisladas a un sistema integrado de cuidados, de la reacción a la prevención, y de la asistencia al acompañamiento. No crea nuevas estructuras, sino que ordena, conecta y fortalece las capacidades que ya existen en el sistema público municipal. Pasar del “cuántos”, al “quiénes”. Dejar de pensar las políticas públicas de forma cuantitativa y pasar a ponerle nombre y apellido.

Ambos componentes cuentan con políticas universales y políticas focalizadas, buscando llegar por ejemplo a la totalidad de niños y niñas nacidas en la ciudad con pautas de cuidad, pero desarrollando un dispositivo territorial específico para buscar casa por casa aquellos que discontinuaron su atención médica o la asistencia a distintos espacios.

Lo mismo ocurre con los adultos mayores, donde se plantea “el club de los grandes”, como un gran espacio de encuentro y actividades destinadas a ese público, como así también un teléfono de escucha permanente, acciones barriales o redes disponibles en toda la ciudad para atender esas soledades no deseadas.

La estrategia se organiza en tres grandes componentes: los primeros mil días y el seguimiento desde la gestación hasta el ingreso al sistema educativo; promover la autonomía, la participación y el bienestar de las personas mayores, con especial atención a la soledad no deseada. Y el tercero propone fortalecer los vínculos entre generaciones y reconstruir lazos comunitarios.

Para las infancias, Mil65 impulsará acciones de identificación y seguimiento que permitan acompañar el desarrollo desde el embarazo y los primeros años de vida, promoviendo trayectorias continuas de cuidado y acceso a derechos.

En el caso de las personas mayores, el plan desarrollará iniciativas destinadas a promover el envejecimiento activo, fortalecer la participación social y enfrentar uno de los principales desafíos de esta etapa: la soledad no deseada.

Además, Mil65 incorpora una dimensión intergeneracional orientada a fortalecer los lazos comunitarios y generar más espacios de encuentro entre distintas generaciones.

La estrategia se apoya en un amplio entramado de alianzas con universidades, instituciones de salud, organizaciones sociales, entidades religiosas, asociaciones profesionales, cámaras empresarias y organismos públicos, con el objetivo de ampliar la llegada territorial y consolidar una red de cuidado presente en toda la ciudad.

La construcción de esta red busca ampliar el alcance de las políticas públicas, fortalecer la detección temprana de situaciones de vulnerabilidad y generar más oportunidades de encuentro, participación y acompañamiento en toda la ciudad.

«Rosario tiene una enorme tradición de instituciones comprometidas con el bien común. Mil65 busca poner esa energía colectiva al servicio de una política de cuidado que llegue más lejos y llegue mejor. Porque cuidar mejor no es solamente una responsabilidad del Estado: es una tarea colectiva que involucra a toda la ciudad», afirmaron desde el municipio.

Con esta iniciativa, la ciudad consolida una política pública que entiende el cuidado como una acción colectiva y apuesta a construir una ciudad más cercana, integrada y presente en todas las etapas de la vida.