Los males del tránsito urbano también se verifican en el río

Creen que la causa es lo precario de la instrucción y desde Prefectura indican que el remedio está en crear conciencia. En once meses se detectaron 148 contravenciones, 39 más que en todo el año pasado.

Hasta fin de noviembre la Prefectura Naval Argentina ya había labrado 148 sumarios por contravenciones ocurridas en jurisdicción de la delegación Rosario. Fueron 39 más que en todo el año pasado y falta computar las que se detecten en el mes en curso. El dato es revelador de que algo no está bien en el río que tanto se promociona como ámbito recreativo y que sus usuarios, hablando de los navegantes, exponen defectos de comportamiento que empiezan a parecerse a las de los conductores del tránsito urbano.

Es que al igual que automotores en las calles, en el Paraná hay cada vez más cantidad de embarcaciones, lo que multiplica las hipótesis de riesgo, y las que empuñan un timón son las mismas personas que en tierra están detrás de un volante. Con sus virtudes y con sus mañas, por no decir la imprudencia y la irresponsabilidad que marcan a gran parte de los usuarios del automóvil o la moto.

El dato adicional es que la instrucción náutica es breve, a veces se completa en un día, y los aspirantes a conducir una lancha o una moto de agua quedan inmediatamente en condiciones de solicitar la licencia, que expide la Prefectura.

Todo demasiado rápido para desarrollar conciencia, que lleva tiempo.

En los últimos tiempos los incidentes en el río se han sumado a la agenda noticiosa. Imprudencia, exceso de confianza, desdén por el otro, son problemas de conducta que se pueden enumerar en causa de estos episodios, y el sistema de instrucción y habilitación para conducir embarcaciones es muchas veces el punto de partida para situaciones lamentables, cuando no trágicas.

Obtener en Rosario una habilitación para manejar lanchas o motos de agua cuesta entre 500 y 1.000 pesos y se puede aprender en un día.

“En el Paraná hay mucha gente rescatable, pero también comerciantes que tienen su quiosco con el río”, denuncia Carlos Maiorano, director de la escuela náutica del Automóvil Club.

Según la normativa nacional, los clubes náuticos son los responsables de capacitar y expedir habilitaciones y Prefectura Naval sólo es veedora en los exámenes teóricos y prácticos para obtener la licencia.

De esta manera, queda librada a la responsabilidad de las instituciones el tipo y el modo en que se dictan cursos de habilitación.

La situación

Más control, más embarcaciones y mayor cantidad de infracciones. Ésas son algunas de las conclusiones que se pueden sacar analizando la variable de sumarios efectuados por Prefectura en los últimos años. Hasta noviembre de 2013, la delegación rosarina de la policía náutica había realizado 148 sumarios –no inspecciones, ya que en muchos casos no se encontraron faltas–  por contravenciones cometidas con embarcaciones deportivas, con un total de 60.500 pesos recaudados. En todo 2012, los sumarios labrados fueron 109, contra 94 de 2011 y 86 de 2010. Las estadísticas, explicó el prefecto Omar Torres, varían y no permiten sacar conclusiones concretas. No hay una misma concurrencia diaria o anual al río, además de que la recreación en el Paraná depende de variables tan imprecisas como el estado del tiempo. Los números, por eso, significan varias cosas a la vez, una de esas, comportamientos que no son los esperables para quienes se conducen en un medio como el río, que ya tiene los riesgos propios de su naturaleza.

Los exámenes, habilitaciones y exigencias para acceder al río en una embarcación a motor varían según el tipo de que se trate –lancha, moto, yate–, aunque, a manera de ejemplo, se puede decir que para conducir una equipada con motor de hasta 140 HP, la instrucción puede durar entre un día y una semana, y su precio oscila entre los 500 y los l.000 pesos.

Maiorano considera que la situación “se fue de las manos” y el peligro en el agua será cada vez mayor. “Mucha gente accede al río; es caótico. El peligro irá creciendo; ya hay accidentes cada fin de semana”, alerta. Resalta más de una vez que exigir y tomarse un tiempo para aprender es la clave para bajar los riesgos. “Hay que saber, conocer el río, sus límites más allá de los programas teóricos. Lo que sucede acá es simple: o se capacita o hay un negocio”.

Su denuncia va más lejos aún, al punto de asegurar que hay una venta solapada de carnets. “La corrupción y la irresponsabilidad ya llegan a ser intolerables”, desliza.

Entradas recientes

Juicio por la muerte de Maradona: absolvieron a uno de los médicos y el 22 de diciembre se conocerá el veredicto

Pedro Di Spagna quedó fuera del proceso judicial luego de que la Fiscalía y las…

octubre 22, 2026

Secuestro de fentalino y morfina: la investigación que se inició en Wheelwright sumó allanamientos en Rosario y Acebal

La investigación se inició a partir de los allanamientos realizados en junio pasado, en los…

octubre 22, 2026

Francisco «Pancho» Culasso: «En este año se empezó a trabajar bien en las inferiores de Newell’s»

"Pancho" pasó por El Hincha Leproso, y en una jugosa entrevista contó de qué se…

octubre 22, 2026

Santa Fe cobró $ 110.000 millones de Nación por el déficit previsional y cerró la mayor compensación de su historia

Los fondos corresponden al aporte de Anses a cuenta del déficit de la Caja de…

octubre 22, 2026

Penalistas rosarinos contra la reforma penal que impulsa el Ejecutivo provincial

La Asociación de Abogados Penalistas de Rosario advirtió en la Legislatura que el proyecto oficialista…

octubre 22, 2026

Santa Fe perdió 881 empresas en lo que va del año

De acuerdo con un informe del ex ministro de Trabajo de Omar Perotti Juan Manuel…

octubre 22, 2026