Ciudad

Redes y salud mental: el juego de cartas santafesino para salir de la virtualidad

Jimena Zurschmitten tiene 17 años y diseñó "Sempiterno", un mazo de cartas nacido en Santa Fe para recuperar el diálogo en las aulas. Cómo es la propuesta analógica que marca la frontera entre el mundo real y el digital de los adolescentes

Cuando en una clase le pidieron a Jimena que hiciera un ensayo sobre un tema que la interpelara, miró a su alrededor y entendió que ir a la escuela todos los días es el paisaje que más la interroga. Decidió abordar el sistema educativo, pero descubrió que todo el material disponible estaba escrito por adultos, así que buscó dar su propia visión sobre lo que significa para un adolescente “estar en el colegio”. Su opinión llegó al director, luego a una plenaria y hasta se replicó en otras aulas donde Jimena habló de evaluaciones, de notas, de la experiencia de los estudiantes, de las inseguridades, los miedos y el futuro. Recibió la devolución de otros docentes y notó que también necesitaban expresarse. Sintió que había conversaciones pendientes en el aula que generaban un ambiente de disconformidad: los directivos estaban cansados, los profesores frustrados y los chicos desmotivados. Pensó cómo cambiar esa situación y encontró una forma lúdica de fomentar el diálogo en el aula. Así surgió Sempiterno, un juego de 60 cartas con preguntas disparadoras para que docentes y alumnos hablen sobre las problemáticas más frecuentes que viven en el aula. “Son preguntas que me hubiese gustado que me hicieran como estudiante. Si bien se basan en mi experiencia, me esforcé en la objetividad para que sea un juego en base a los problemas que veo desde mis pares. Toca cuestiones vinculadas a la grupalidad, la experiencia educativa, el contexto social en el curso, el uso de inteligencia artificial. También incluye consignas para, por ejemplo, elegir a alguien del curso y decirle algo positivo, ya que no solemos tener excusas para valorar a los demás. Lo importante es que la pregunta llegue a los oídos correctos y que nadie sea forzado a responder”, señaló Jimena Zurschmitten, sobre la propuesta que se vende por Instagram y que ya llegó a diferentes escuelas de la provincia. La proyección es llevarlo a la mayor cantidad de lugares posibles o articular con instituciones públicas o privadas para facilitar la distribución. 

Jimena tiene 17 años y es de San Jerónimo Norte. A los 11 años, en plena pandemia, escribió Evaluna, una novela infantil que cuenta con dos tomos y es usada en colegios como material didáctico. Además, integra el Consejo Consultivo Adolescente para ReConectate, una plataforma para el cuidado de niñas, niños y adolescentes en entornos virtuales.

La adolescente destacó que una de las problemáticas más frecuentes que aparecieron mientras sus compañeros respondían las preguntas del juego era la relación entre el aprendizaje y la salud mental. “Quien no está bien mentalmente no puede rendir académicamente. No puede aprobar una prueba aunque sepa. Estamos muy mecanizados para recibir preguntas con una respuesta predeterminada de los docentes, por ejemplo: «dos más dos: cuatro». Y de repente te preguntan «¿cómo estás?» y nos trabamos. El juego propone ejercitar eso. Es parte de la gimnasia de hablar honestamente y practicar las comprensiones profundas, y no sólo las del contenido académico”, señaló.

Para ella, luego de cada ronda de juego, el aula se vuelve más comprensiva y colaborativa con los docentes, a quienes también busca interpelar. “Plantea humanizar a los docentes. A veces nos quejamos de que somos mecanizados como un número, pero nosotros también muchas veces devolvemos esa industrialización hacia los docentes y los convertimos en transmisores de conocimiento. Acá tienen su lugar para contar cómo fue para ellos estudiar, cuáles fueron sus frustraciones y sus problemas”, agregó. 

Foto: Franco Trovato Fuoco.
Conectar en lo virtual

Este año Jimena fue invitada a integrar el Consejo Consultivo Adolescente para ReConectate, una plataforma que reúne información, recursos y orientaciones para comprender y abordar los desafíos que niñas, niños y adolescentes enfrentan en los entornos en línea.

“Crearon esta plataforma increíble para ayudar a los adultos que quieren ayudarnos como ciudadanos digitales en las redes. Validamos los contenidos y sugerimos modificaciones para que sean cercanos y que la información realmente sirva desde el lado de los adolescentes. En la plataforma está todo lo que necesitan los adultos para entendernos, porque ellos también tienen mucha presión sobre cómo ayudarnos y cómo evitar que salgamos lastimados de un dispositivo. Y parte de dejarse ayudar es escucharnos”, contó Jimena sobre la iniciativa que fue presentada por la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, la Defensoría del Pueblo y la Fundación Red por la Infancia.

Para la adolescente, la desconexión que experimentaba en el aula se replicaba en el entorno virtual, al que calificó como “un mundo completamente aislado de los padres”, aunque confesó: “los jóvenes también nos perdemos”. 

“El diseño de las redes sociales está armado para el olvido. Scrolleamos, miramos reels, TikToks, mandamos mensajes para combatir ese tiempo muerto pero después no podemos recordar qué hicimos. No elegimos lo que vemos y de repente estamos llenos de información, pero no estamos siendo conscientes de ella”, reflexionó. 

Por eso, la responsabilidad del adulto es preguntar qué sucede en esos entornos. “Nos hacen creer que tenemos cierta sabiduría por conocer más del tema, lo que nos dificulta pedirles ayuda. ¿Cómo le voy a pedir ayuda a alguien que no entiende el tema? Entonces, ¿a quién le pido? Esta red cumple ese rol de salvavidas para muchas personas”, agregó y destacó la importancia de generar espacios de escucha y de confianza: “Los adolescentes tenemos que estar preparados siempre para demostrar que lo que decimos es válido. Eso genera que bajemos los brazos. Hacen falta lugares en donde realmente nos sintamos cómodos de explayarnos, de contar y también de poder decir: «Che, no sé qué me pasa». Necesitamos espacios en donde podamos demostrarnos vulnerables y no por eso recibamos subestimación”.

A su vez, señaló la necesidad de que madres y padres fomenten el diálogo: “Que te prohíban el uso del celular genera rechazo. En cambio, es mejor que nos pregunten para qué lo usamos, cómo afecta en el día a día o qué hubiésemos hecho sin celular. Es descubrir las preguntas indicadas y abrir el lugar para hablar con libertad. En el juego están las preguntas correctas para ir por los costados y, a su vez, en la red y en la plataforma está la teoría para las repreguntas y las respuestas”.

Yo virtual vs. yo real

Jimena destacó la importancia de diferenciar entre el avatar y el yo real para un uso sano de las redes. “En la virtualidad elegimos qué mostrar. Cuando creamos el avatar decidimos qué foto de perfil poner y qué post subir; ese avatar jamás es vulnerable. Diseñamos desde el perfeccionismo. De repente, se empieza a mezclar con el yo real y parece que no puedo ser vulnerable, ni sentirme triste, ni roto. Hay que entender esa diferenciación entre el yo real y el yo virtual”, señaló.

Para la adolescente, la exposición absoluta habilita formas de hostigamientos: “Vivimos expuestos en vidrieras todo el tiempo. No es que haya más hostigamiento, sino que hay más lugar donde hostigar, porque estamos todo el tiempo disponibles para eso. En la virtualidad estamos todo el tiempo recibiendo información. ¿Y cuándo opino yo? Las pocas veces que puedo opinar, mucha gente comenta cosas para sumarse al barco de otras y bardear a una persona o con comentarios de frustración de ver que el otro sí puede”.

Por eso, destacó la importancia de marcar límites entre los entornos digitales y reales. “La vida virtual es solamente un complemento de la real que no debería acaparar ni todo mi tiempo, ni toda mi energía, sino ayudarme a conectar con gente que está lejos, informarme o difundir lo que hago. Estamos mucho más tiempo viendo el celular que la realidad, entonces entendemos que la realidad es esa. Tenemos que elegir qué queremos ver y qué estamos dispuestos a que ingrese a nuestra percepción, pero con el límite de cuidadarnos en cuánto me están diciendo que haga y cuánto quiero hacer”, concluyó. 

Entradas recientes

Domingo de bacheo: la lista de cortes y desvíos por obras en la ciudad

Para quienes circulen por la zona sur y sudoeste, el Bulevar Seguí será uno de…

abril 26, 2026

“El proyecto de ley de ‘falsas denuncias’ quiere construir la impunidad de los agresores”

Madres Protectoras, denunciantes de violencias, activistas feministas y especialistas en derecho expusieron en el Senado…

abril 26, 2026

Crimen de Gian Mastrocola: cómo cayó el tercer implicado tras más de un mes de búsqueda

La PDI detuvo a Alejandro Miguel V., de 27 años, sindicado como uno de los…

abril 26, 2026

Crece el repudio al giro autoritario del gobierno sobre el periodismo

La prohibición de ingreso a la sala de periodistas de la Casa Rosada de todos…

abril 26, 2026

Ola de amenazas a escuelas: allanamientos en el Cordón Industrial y multas millonarias para los padres

La PDI realizó operativos en San Lorenzo y Fray Luis Beltrán tras las intimidaciones que…

abril 26, 2026

El único tren que une el mar con la cordillera todavía funciona en Argentina: recorre 827 km por la Patagonia

Una ruta ferroviaria muestra el esplendor de la región entre lagos y paisajes imperdibles

abril 26, 2026